2 de febrero de 2014 / 03:27 p.m.

San Salvador - Los salvadoreños iniciaron este domingo con las votaciones para decidir si dan una nueva oportunidad a la ex guerrilla gobernante o regresan a la extrema derecha, en medio de una delicada tregua entre las violentas pandillas que acordaron no distorsionar los comicios.

El candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, llega con ventaja según la mayoría de las encuestas previas, pero sin la mayoría absoluta requerida por la ley para alzarse con el triunfo en una primera vuelta.

Segundo se ubica Norman Quijano, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena), de derecha, con quien podría enfrentarse nuevamente Sánchez en una segunda ronda el 9 de marzo, en la que sería clave el apoyo del ex presidente Antonio Saca, tercero en los sondeos.

Estas dos fuerzas políticas protagonizaron la guerra civil que desangró al país entre 1980 y 1992 y que enfrentó al FMLN, que llegó a ser uno de los grupos rebeldes más numerosos de América Latina, con el Ejército y escuadrones de la muerte.

El fundador de Arena, Roberto D'Aubuisson, dirigía parte de los escuadrones que actuaron en la época y fueron responsabilizados por las peores atrocidades del conflicto.

En los últimos días, el caso de supuesta corrupción del ex presidente de Arena Francisco Flores (1999-2004), hasta hace unos días asesor de Quijano, podría haber lastimado la popularidad del candidato derechista, pero no está claro si lo suficiente como para dar la victoria a Sánchez en primera vuelta.

El presidente Mauricio Funes habló en los últimos días por horas en los medios de comunicación acerca del caso Flores, investigado por la fiscalía y una comisión del Congreso por el presunto desvío de 10 millones de dólares donados por Taiwán para asistir a víctimas de dos terremotos.

Programas sociales vs. Mano dura

Sánchez Cerén ha prometido profundizar los programas sociales de Funes, como el de dar útiles y uniformes escolares y el de Ciudad Mujer, que atiende a mujeres víctimas de violencia.

"Nos hemos ganado el derecho de gobernar cinco años más, cinco años más de futuro, de progreso, de desarrollo", dijo el candidato de 69 años en su cierre de campaña hace unos días, pidiendo que no se permita volver a un país gobernado por el partido Arena, que estuvo en el poder por 20 años hasta el 2009.

En ese año Funes, un periodista no afiliado previamente al FMLN, dio la primera victoria electoral a la antigua guerrilla.

Por su parte, Quijano ha dirigido sus baterías en contra de las pandillas o maras, a las que asegura combatirá movilizando todo el Ejército si es necesario. Esto, a pesar de que las dos principales organizaciones delincuenciales, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, se encuentran en una tregua acordada en marzo del 2012 que permitió una fuerte reducción de los homicidios.

Los asesinatos entre maras, que libraban encarnizadas luchas entre sí, se redujeron desde una tasa de 66 por cada 100 mil habitantes en 2010, una de las más altas del mundo, a 40 el año pasado, según datos del Gobierno.

"Tenemos un país tomado por la criminalidad y es inviable si no llega un presidente con carácter, con determinación", dijo Quijano, ex alcalde de San Salvador y odontólogo de 67 años, hace unos días en una entrevista.

Líderes de las maras involucradas en la tregua dijeron el sábado a Reuters que Arena está mandando un mensaje violento con sus propuestas en vez de tratar de abonar al proceso de paz.

"Lo tomamos como un sinónimo de guerra", dijo bajo condición de anonimato uno de los representantes de la pandilla 18, pero aclaró que la tregua y el desarme de las maras continuará aunque gane Quijano.

El discurso de mano dura ha calado entre gran parte de la población que por años ha sufrido la violencia de las maras, que se dividen el territorio del pequeño país y que a pesar de la tregua siguen extorsionando a los pequeños empresarios.

Sin embargo, otros exigen nuevas ideas, ya que en el pasado Arena implementó planes de mano dura que no dieron resultado.

Reuters