NOTIMEX
31 de marzo de 2017 / 04:27 p.m.

KUALA LUMPUR.- El primer ministro de Malasia, Datu Seri Najib Tun Razak, aseguró hoy que su país mantendrá relaciones diplomáticas con Corea del Norte, después de confirmar que el cuerpo del hermanastro del líder norcoreano Kim Jung-un, ya se encuentra en Pyongyang.

El jefe del gobierno malayo afirmó en conferencia de prensa este viernes que a pesar de las dificultades, el caso de la muerte de Kim Jong-nam fue resuelto de acuerdo con los objetivos de la negociación establecidos la víspera entre los dos países.

“Esperamos que no creen otro caso como este, que es perjudicial para las relaciones de ambos países", dijo Najib y enfatizó que los lazos Kuala Lumpur-Pyongyang permanecerán intactos mientras se respete la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

La tensión entre Malasia y Corea del Norte nació a raíz de la muerte de Kim Jong-nam el pasado 13 de febrero, después de que presuntamente fue objeto de un ataque químico por dos mujeres cuando esperaba abordar un vuelo en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, capital malaya.

Mientras Malasia investigaba el asesinato, el embajador norcoreano en Kuala Lumpur, Kang Chol, denunció irregularidades en la pesquisa, incluso acusó al país de actuar en colusión con Corea del Sur, lo que provocó su expulsión del territorio malayo, a principios de este mes.

Corea del Norte respondió de la misma forma, expulsando al embajador malayo en Pyongyang y prohibiendo la salida de todos los ciudadanos de Malasia que estaban en su territorio, lo que suscitó una fuerte disputa diplomática entre las dos naciones.

Najib refirió este viernes que para buscar una solución a la crisis se creó un comité para negociar el problema con Corea del Norte, con dos objetivos específicos, primero garantizar que los malayos en ese país regresaran a salvo y segundo la salvaguarda de la soberanía de Malasia.

Finalmente, Corea del Norte accedió a liberar a los malayos detenidos y Malasia autorizó la entrega del cuerpo de Kim Jong-nam, el cual fue trasladado este viernes a Pyongyang, después de permanecer más de un mes en el Instituto Nacional de Medicina Forense de Kuala Lumpur.

“Ambos objetivos se cumplieron cuando tres diplomáticos de Malasia y seis miembros de la familia en Pyongyang volvieron a salvo esta mañana (a sus respectivos países) y la soberanía de Malasia está intacta”, puntualizó el primer ministro, citado por la agencia local de noticias Bernama.