AP
22 de enero de 2016 / 01:51 p.m.

WASHINGTON.- Un total de 22 senadores demócratas y al menos 50 organizaciones no gubernamentales dedicadas a proteger los derechos de los niños pidieron por separado al presidente Barack Obama un cese inmediato de las redadas migratorias destinadas a deportar a centroamericanos que llegaron sin autorización a Estados Unidos, alegando que huyen de la violencia del crimen organizado.

"Entendemos su deseo de disuadir a familias adicionales de hacer este viaje peligroso hacia Estados Unidos, pero no debemos abandonar a aquellos con pedidos potenciales de protección para alcanzar ese objetivo", escribieron los senadores tras el arresto de 121 inmigrantes centroamericanos practicado durante las festividades decembrinas.

El operativo de dos días, mayormente realizado en Texas, Georgia y Carolina del Norte, estuvo enfocado en familias centroamericanas que llegaron a sin autorización a Estados Unidos después de 2014, huyendo de la violencia de sus países.

El secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, justificó los arrestos al explicar que estas personas habían ingresado a Estados Unidos después del 1 de mayo del 2014 de manera ilegal, tenían órdenes finales de deportación y habían agotado las posibilidades de regularizar su situación migratoria.

Los senadores enviaron su misiva el jueves después de que 146 copartidarios en la cámara baja le formularan una solicitud similar a Obama la semana pasada.

Los signatarios de la carta incluyen a varios miembros del liderazgo demócrata en el Senado, tales como Patrick Leahy, Richard Durbin, Patty Murray y Elizabeth Warren.

Tanto los senadores como los representantes coincidieron en solicitar además una protección migratoria temporal —conocida por sus siglas en inglés TPS— a los centroamericanos que buscan refugio en Estados Unidos.

Algunas de las organizaciones nacionales que suscribieron la misiva son National Council of La Raza, First Focus, Kids in Need of Defense y United We Dream.

Ante la llegada de decenas de miles de inmigrantes centroamericanos a Estados Unidos por la frontera sur en los últimos dos años, las autoridades federales lanzaron la víspera un programa para alentarlos a presentarse en sus audiencias en el tribunal de inmigración.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) recurrió a un contratista para ayudar a 800 familias de inmigrantes a encontrar transporte, vivienda y abogados a bajo costo, con la esperanza de que ofrecerles estabilidad hará más factible que asistan a las audiencias del tribunal en las que se determina si deberían ser autorizados a permanecer en el país o deportados.

El programa costará 11 millones de dólares al año.