1 de febrero de 2015 / 02:29 p.m.

 

Richard Sherman le habló en el oído a Tom Brady. También le mandó mensajes provocadores en Twitter hace unos años.

Ahora, el estelar cornerback asegura que la imagen impoluta del quarterback es una cortina de humo.

Sherman contra Brady. Jeremy Lane contra Rob Gronkowski. Doug Baldwin contra todo el mundo.

El Súper Bowl entre los Patriots de Nueva Inglaterra (14-4) y los Seahawks de Seattle (14-4) ofrecerá un despliegue de fanfarronería épica por parte de algunos de los mejores habladores de la NFL.

"Creo que la gente tiene una visión errónea de Tom Brady, de que es el muchacho bueno, que lo hace todo bien y nunca le dice una mala palabra a nadie, y nosotros sabemos que no es así", comentó Sherman.

El cornerback dijo que desafió a Brady a lanzar hacia su zona durante la victoria de Seattle 24-23 sobre Nueva Inglaterra en 2012. No le gustó la respuesta del tricampeón del Súper Bowl.

"Básicamente decía que no éramos nadie y que deberíamos buscarlo luego de la victoria", señaló Sherman.

Sherman interceptó uno de los envíos de Brady en ese juego y luego fue a buscarlo tras el triunfo, en el que Seattle se impuso gracias al pase de Russell Wilson a Sidney Rice en el último cuarto.

Luego Sherman subió una foto de la confrontación a Twitter con la leyenda: "¿Estás enojado, hermano?".

"En los momentos en los que es él mismo, dijo algunas cosas y le devolvimos la cortesía", explicó el cornerback. "Desafortunadamente, parece que ya se le olvidó lo que dijo".

Brady estaba muy ocupado esta semana, respondiendo cuestionamientos sobre balones desinflados, para responderle a Sherman. Pero tendrá muchas oportunidades en Arizona, antes de que los equipos se midan el domingo.

"Creí que solo se había acercado a decir 'Buen juego'. Así que todo esto me sorprende mucho", dijo Brady sobre las burlas de Sherman tras el partido de 2012.

Brady no se intimida ante nadie y siempre está animado durante los encuentros, por lo que es justo esperar que estos dos intercambien palabras durante el Súper Bowl.

También será interesante ver si Gronkowski intenta responderle a Lane, luego de que el cornerback despreciara al estelar tight end.

"No creo que sea tan bueno", dijo el jueves Lane.

Esa es una declaración de guerra para Gronkowski. Cuando Sergio Brown lo irritó en noviembre, Gronkowski aventó a un lado al safety de los Colts y bromeó que lo "había echado de su club" porque hablaba mucho.

Y luego está Baldwin, el wide receiver al que sus compañeros conocen como "Angry Doug" (Doug, el enojado).

Baldwin se lanzó en un ataque directo contra la prensa tras la victoria de Seattle en tiempo extra sobre Green Bay en el campeonato de la NFC. Baldwin acusaba a los periodistas de haber descartado a los Seahawks cuando tenían marca de 3-3 y también señaló que Deion Sanders - miembro del Salón de la Fama - había criticado a los receptores de Seattle.

He aquí algunos de los mejores momentos protagonizados por jugadores habladores en Súper Bowls:

JOE NAMATH: "Broadway Joe" garantizó que los Jets de Nueva York sorprenderían a los favoritos Colts de Baltimore en el tercer Súper Bowl. Los Colts eran favoritos por 18 puntos sobre los Jets, pero Namath hizo su pronóstico tres días antes del partido. Namath respaldó sus palabras, llevando a los Jets a una victoria de 16-7.

LYLE ALZADO: El defensive end era una de las personalidades más extravagantes de la NFL. Alzado intentaba intimidar a sus rivales y generalmente cumplía con lo que decía. Antes de que los Raiders de Los Ángeles se midieran a los Redskins de Washington en el Súper Bowl de 1984, Alzado dijo: "Le arrancaré la cabeza a Joe Theismann". Alzado no consiguió ninguna de las seis capturas sobre Theismann pero su equipo aplastó 38-9 a los Redskins.

SHANNON SHARPE: El tight end jamás cerró la boca durante su trayectoria que lo condujo al Salón de la Fama. Luego de que Ray Buchanan, cornerback de los Falcons, dijera antes del Súper Bowl de 1999, que Sharpe se parecía a un caballo, éste respondió: "Sé que no pudo haber dicho eso con esos enormes dientes. Creo que el tipo es feo". Sharpe apenas tuvo dos recepciones, pero sus Broncos de Denver superaron 34-19 a Atlanta.

JERRY JONES: En un equipo con renombrados fanfarrones como Michael Irvin y Deion Sanders, el dueño de los Cowboys de Dallas irritó a algunos aficionados de los Steelers de Pittsburgh antes de enfrentarse en el Súper Bowl de 1996 al decir: "No tengo nada contra los Steelers, pero nuestro equipo es mejor". Troy Aikman, Emmitt Smith, Irvin y Sanders no permitieron que Jones se comiera sus palabras. Los Cowboys superaron 27-17 a los Steelers, propinándole a Pittsburgh su primera derrota en un Súper Bowl luego de haber tenido registro previo de 4-0.

AGENCIAS