MILENIO DIGITAL
27 de abril de 2015 / 10:53 a.m.

Katmandú, Nepal.- Tras el terremoto de 7.8 grados Richter que sacudió el viernes a Nepal matando a más de 2 mil personas y provocando importantes avalanchas sobre las pendientes del Everest, la cima más alta del mundo con 8 mil 848 metros sobre el nivel del mar y frontera entre Nepal y China, los alpinistas supervivientes que aún permanecen en espera de ayuda decidieron organizarse en medio de violentas sacudidas que siguen afectando al pequeño país asiático, fronterizo también con India.

Avalanchas mortíferas han tenido lugar en las pendientes del Everest, que comparten Nepal y China, mientras el balance humano de la catástrofe aumentó ayer durante la jornada y así seguirá muy probablemente en las próximas horas, a medida que continúan las operaciones de rescate.

Los socorristas intentaban ayer acceder a las partes más elevadas del punto culminante del planeta. En Nepal llaman al Everest Sagarmatha o "la frente del cielo" y en China Qomolangma Feng, "madre del universo". La montaña fue nombrada así en 1865, en honor del geógrafo galés George Everest.

Al momento del sismo, unas mil personas se encontraban en el Everest, donde ayer por la mañana se registraron nuevas avalanchas tras persistentes réplicas, la más fuerte de 6.7 grados de magnitud.

Siguen 2 mil alpinistas bloqueados en el Everest

Según un balance provisional, al menos 20 personas murieron desde el viernes en el Everest, en la peor catástrofe de la historia, en plena estación alpina, en abril-mayo. Otras 61 al menos resultaron heridas y 200 permanecen aisladas en los campos base. Los primeros 15 heridos fueron evacuados ayer hacia Katmandú, la capital nepalí. Doce guías alpinos sherpas nepaleses, un chino, un coreano y un japonés sufrieron fracturas y heridas menores.

Hace un año, una serie de avalanchas mataron a 16 guías sherpas que en plena estación de verano decretaron una huelga de labores en solidaridad con sus compañeros muertos, mientras alpinistas extranjeros presionaban para cumplir su ascenso a la cumbre más célebre del mundo.

Ayer, las condiciones meteorológicas y las dificultades de comunicación retardaron la llegada de los socorristas. Los alpinistas viven en condiciones muy precarias, bajo la amenaza de nuevas avalanchas, a más de 5 mil metros de altura.

Un centenar de alpinistas estarían bloqueados en los campos 1 (5 mil 940 metros) y 2 (6 mil 400 metros), en la cascada del glacial Khumbu y encima del lugar de la avalancha.

El primer campo base (5 mil 300 metros) fue el más afectado. Varios médicos se encontraban entre los alpinistas y la cardióloga Ellent Gallant, de EU, informó que las condiciones en los campos base son "rudimentarias".