23 de abril de 2014 / 12:15 a.m.

Los Ángeles.- Sobre un terreno lleno de tristeza y muerte, el presidente estadounidense Barack Obama hizo el martes un recorrido aéreo por el lugar donde más de cuatro decenas de personas murieron en un alud de lodo el mes pasado y se preparó para guardar duelo junto con aquellos que perdieron seres queridos en la destrucción.

Evidencia del poder de la avalancha estaba en todas partes: árboles arrancados de raíz, una carretera cubierta con lodo y escombros, el curso de un río alterado. Y en medio del desolador panorama, una bandera estadounidense a media asta.

Mientras el presidente sobrevolaba la zona, la búsqueda de cadáveres continuaba en el terreno. Dos personas seguían en la lista de desaparecidos.

De regreso a tierra, el presidente se dirigió a la estación de bomberos en el pequeño pueblo de Oso, una hora al noroeste de Seattle, para confortar a los dolientes y reunirse con quienes ayudan en las tareas de recuperación. Esporádicas muchedumbres se congregaron a lo largo de la ruta para ver el paso de la caravana presidencial, en una tarde soleada y de cielo despejado.

El alud del 22 de marzo mató al menos a 41 personas y sepultó decenas de viviendas.

Brande Taylor, cuyo novio es uno de los voluntarios que trabaja entre los escombros y el lodo, expresó su aprecio de que el presidente hiciese el esfuerzo para visitar este pueblo rural.

"Es una pequeña comunidad. Pequeña. No es grande en el mapa. Pero aun así hay gente que necesita ayuda, que necesita apoyo", dijo Taylor, que estaba parada junto a la estación de bomberos. "Y todo lo que tienen que saber es que el presidente está aquí para respaldarles y ayudarles a reconstruir sus vidas".

A petición del gobernador Jay Inslee, Obama emitió a principios de abril la declaratoria de desastre para el estado lo que permite que los residentes afectados puedan solicitar diversos tipos de ayuda financiera, entre ellos, los gastos de alojamiento temporal, reparaciones en el hogar y la cobertura de bienes que no estaban asegurados.

La visita de Obama el martes es una escala antes de iniciar una gira por Asia que comienza el miércoles en Tokio. El presidente pasará el resto de la semana en conversaciones con los líderes de Japón, Corea del Sur, Malasia y Filipinas.

AP