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7 de septiembre de 2017 / 11:06 a.m.

SAN JUAN.- El huracán Irma, una de las tormentas más poderosas del Atlántico en un siglo, se abrió paso por República Dominicana el jueves tras devastar varias islas caribeñas y dejar al menos 14 muertos, mientras avanza hacia el estado de Florida.

Con vientos de unos 290 kilómetros por hora, el huracán azotó a varias islas pequeñas en el noreste del mar Caribe, incluyendo Barbuda, San Martín y las Islas Vírgenes Británicas, derribando árboles y viviendas y causando un extenso daño.

El ojo del huracán pasó al norte de Puerto Rico temprano el jueves, castigando al territorio estadounidense con fuertes vientos y precipitaciones, dijo el gobernador Ricardo Roselló. Casi un 70 por ciento de la población se quedó sin electricidad, añadió.

El gobierno dijo en un comunicado que tres personas murieron debido al huracán.

El jueves por la mañana, Irma se ubicaba a 190 kilómetros al sureste de Isla Gran Turca con vientos sostenidos de 280 kph, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. La trayectoria de la tormenta era incierta pero posiblemente se degrade a Categoría 4 para cuando toque tierra en Florida, agregó.

Al menos ocho personas murieron en la pequeña isla franco-holandesa de San Martín, y otras 23 resultaron heridas, aunque la cifra posiblemente aumente cuando los servicios de emergencia lleguen a comunidades aisladas, dijeron las autoridades. Imágenes de televisión mostraron un puerto deportivo dañado y con los botes uno encima del otro, calles sumergidas por el agua y viviendas inundadas.

"Es un desastre enorme, el 95 por ciento de la isla está destruida, estoy en estado de shock", dijo Daniel Gibbs, presidente de un consejo local de San Martín, a la Radio Caribbean International.

Una persona murió en la isla de Anguila y los caminos estaban bloqueados. El hospital, aeropuerto y servicios de energía y teléfono habían sufrido daños, dijeron los servicios de emergencia.

Irma llegaría a Florida el sábado o el domingo, convirtiéndose en el segundo gran huracán que golpea al territorio continental de Estados Unidos en igual cantidad de semanas.

La isla de Barbuda era una escena de "carnicería total" y la pequeña nación buscará asistencia internacional, dijo Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda.

Browne dijo a la BBC que alrededor de la mitad de la población de Barbuda -de unas 1.800 personas- quedó sin hogar, mientras que nueve de cada 10 edificios sufrió algún daño y muchos fueron destruidos. Una persona murió en la isla, informó el primer ministro.

Un surfista también falleció en Barbados.

ilp