AP
25 de noviembre de 2017 / 11:17 a.m.

MAR DEL PLATA.- La Armada argentina enfatizó el sábado que el submarino desaparecido hace 10 días en el Atlántico Sur estaba apto para navegar cuando partió de un puerto en el extremo sur del país y que no hay evidencia de que su aparente explosión haya sido provocada por un ataque externo o por armamento propio.

El ARA San Juan partió el 8 de noviembre desde Ushuaia, en el extremo austral del país, hacia su base en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, tras participar de un ejercicio de adiestramiento.

“Dos días antes de la zarpada se hace un chequeo de todo el sistema operativo. El submarino no zarpa si no se hace eso. Si zarpó de Ushuaia es porque estaba en condiciones”, explicó el portavoz de la Armada, capitán Enrique Balbi.

“No hay que asociar estado operativo por lo que pudo haber pasado en navegación e inmersión”, agregó el portavoz durante una rueda de prensa en la sede de esta fuerza en Buenos Aires.

Familiares de los tripulantes han apuntado a la antigüedad del submarino, que tuvo una reparación de media vida que tardó siete años hasta 2014.

El único dato certero hasta el momento es que se produjo una explosión en el ARA San Juan cerca de la ubicación reportada por el submarino en su último contacto con tierra el 15 de noviembre.

Este incidente fue captado por micrófonos subacuáticos y sensores situados en el fondo del mar por la Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO por sus siglas en inglés).

Hasta el sábado no se habían encontrado restos del submarino, ni en superficie ni debajo del mar. "Descartamos que el submarino esté en superficie por la cantidad de esfuerzo que hubo en la zona", comunicó el portavoz.

La capacidad de oxígeno del submarino (un diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana y botado en 1985) no supera los 10 días sin emerger a superficie, según los expertos, otro dato que resta esperanzas de supervivencia.

Pese a que se presume que los 44 tripulantes (entre los cuales está la primer mujer submarinista con rango de oficial en Sudamérica) están muertos, un operativo internacional con la más alta tecnología continúa la búsqueda de la nave en un área de unos 40 mil kilómetros cuadrados y con profundidades de 200 a mil metros en torno a la zona en la cual se detectó la explosión.

“El capitán informó el miércoles 15 por la madrugada de un principio de falla eléctrica en el compartimiento de baterías de proa. Después vuelve a comunicarse por telefonía satelital, informando que la avería ya había sido subsanada y que seguía navegando en inmersión, que igual tenía propulsión y que seguía sin novedades con rumbo a Mar del Plata”, detalló Balbi.

“No fue una emergencia. Si no, hubiera ido a superficie”, explicó el portavoz.

Descartada también la posibilidad de un ataque externo o un incidente con armamento propio, Balbi recalcó: “no puedo aventurar que ha pasado con el submarino sin evidencia”.

Se esperaba para la tarde del sábado la partida de un buque noruego desde el puerto de Comodoro Rivadavia con una cápsula de rescate submarina del escuadrón de rescate de Estados Unidos.

También aterrizó en territorio argentino la aeronave militar más grande del mundo, de origen ruso y con tecnología de última generación para la inspección visual subacuática hasta 6.000 metros de profundidad que en los próximos días será trasladada a la zona de búsqueda.

Para las próximas horas se espera que las condiciones climáticas en la zona empeoren con vientos fuertes, lo que podría demorar el operativo, agregó Balbi.


dezr