10 de marzo de 2013 / 08:44 p.m.

Ciudad de México • El secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, advirtió que su partido no aceptará las reformas en materia de telecomunicaciones y política del Distrito Federal como “monedas de cambio” para avalar el IVA en alimentos y medicinas ni la privatización de Pemex.

Acompañado por la senadora Dolores Padierna y la diputada Aleida Alavez, el dirigente perredista anticipó, incluso, la posibilidad de emprender acciones de “resistencia civil pacífica” en el Congreso de la Unión para impedir la aprobación de las reformas hacendaria y energética.

En conferencia de prensa, Sánchez Camacho sostuvo que, al cumplirse los primeros cien días de gobierno de Enrique Peña Nieto, el PRI “sacó el cobre” con sus propuestas para imponer el IVA en alimentos y medicinas, así como para privatizar la industria petrolera nacional.

Por ello, insistió, “el PRD y sus grupos parlamentarios no vamos a aceptar como moneda de cambio que la reforma en telecomunicaciones, no vamos a aceptar que sea una moneda de cambio la reforma política del Distrito Federal, para que entonces tengamos que aprobar la privatización de Pemex y el IVA en comida y medicamentos; de una vez lo anunciamos, eso es inaceptable”.

En ese contexto, el también diputado federal con licencia puntualizó: “No descartamos que se evalúen acciones de resistencia civil pacífica al interior del recinto, porque estos temas son de alta sensibilidad para la nación y los legisladores de izquierda no podemos estar titubeado en estos temas”.

Sánchez Camacho convocó nuevamente al PT, Movimiento Ciudadano y Morena a integrar un frente nacional en defensa del petróleo y de la economía popular, al tiempo de llamar a la militancia perredista y a la sociedad a la movilización del próximo domingo 17 de marzo en el Monumento a la Revolución.

En su turno, la legisladora Aleida Alavez alertó sobre el inminente dictamen de una iniciativa de los diputados panistas Juan Bueno Torio y Rubén Camarillo para la flexibilización de los contratos entre Pemex y empresas privadas.

“Esta iniciativa no sólo es la carta de presentación de la reforma energética de carácter privatizador que pretende imponer el gobierno federal, dando la vuelta a la Constitución y torciendo la ley sutil, pero vergonzosamente”, dijo.

La senadora Dolores Padierna denunció a su vez el carácter “privatizador” de la Estrategia Nacional de Energía recién presentada por el Ejecutivo Federal ante el Senado de la República, con ofrecimientos de mejores condiciones para los inversionistas particulares en áreas estratégicas del sector.

FERNANDO DAMIÁN