AP Y REUTERS
17 de abril de 2016 / 11:03 a.m.

Ecuador. — Ecuador amaneció el domingo aturdido y con un panorama desolador luego de un fuerte terremoto de 7.8 dejó un saldo de 246 muertos en la zona costera y mantienen estado de emergencia en seis provincias.

Al menos 14 mil elementos de la fuerza pública fueron movilizados mientras las autoridades pidieron ayuda internacional y prevén que aumente la cifra de víctimas conforme avanzan las tareas de búsqueda y rescate.

El terremoto sacudió la noche del sábado a Ecuador, el más fuerte que golpea al país en varias décadas.

erromoto golpea zona costera de Ecuador; hay 233 muertos
La gente pasó la noche fuera de sus hogares, temerosa de las réplicas y actos de rapiña. | AP
erromoto golpea zona costera de Ecuador; hay 233 muertos
| AP
Terremoto golpea zona costera de Ecuador
Varias personas han sido rescatadas bajo los escombros. |AP
Terremoto golpea zona costera de Ecuador
El presidente llegará a esta tarde a Manta. | AP
erromoto golpea zona costera de Ecuador; hay 233 muertos
 Las vías de acceso estaban literalmente cortadas por derrumbes. |AP

Para las 19:00 horas del domingo, el número de muertos por el terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter registrado la noche del sábado en Ecuador subió a 246, así lo confirmó el vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas.

En Pedernales, una de las poblaciones más cercanas al epicentro del potente terremoto, había un sinnúmero de edificaciones en escombros y la gente deambulaba por las calles tras haber soportado una lluvia intensa toda la madrugada.

En el transcurso de la mañana llegó maquinaria pesada para ayudar en la remoción de escombros, al tiempo que la policía y las fuerzas armadas buscaban poner orden en medio del caos y destrucción.

El vicepresidente Jorge Glas, dijo a periodistas que la cifra de muertos "inevitablemente va a aumentar".

"Hemos movilizado 240 profesionales de la salud... vamos a hacer un recorrido por las zonas afectadas", agregó.

"Las telecomunicaciones están al 41%. Se están instalando estaciones móviles para mejorar cobertura y garantizar cobertura en estos momentos", destacó.

Añadió que no se presentaron daños significativos en obras de infraestructura hidroeléctrica ni en una refinería, que luego de una última inspección entrará en funcionamiento.

En Pedernales, cientos de personas pasaron la noche en las calles apenas cubiertas con mantas. Un residente que no quiso identificarse tenía a su lado, en el suelo, los cadáveres de su esposa y una hija, quienes murieron por el sismo. Esperaba ayuda para llevarlas al cementerio.

El poblador de Pedernales Gari Coveña dijo allí: "solo quedan dos o tres edificios, que quedaron parados". Agregó que hubo saqueos en los almacenes más grandes de la población.

Mientras llegaban las primeras luces del amanecer del domingo, la policía entraba a la zona y trataba de poner algo de orden en el caos, mientras los sobrevivientes, usando solo las manos, empezaron la tarea de remover escombros buscando a sus seres queridos.

Las vías de acceso estaban literalmente cortadas por derrumbes frecuentes.

Cerca de la población de Manglaralto, en la costa central del país, Efraín Luna dijo que "el susto fue terrible. Nunca he sentido un sismo tan potente en mi vida. Donde estamos es una comuna pequeña y la gente salió a las calles y subió a lomas por el miedo a un tsunami".

En Manta, el aeropuerto se cerró después de que la torre de control colapsara, hiriendo a un controlador aéreo y un guarda de seguridad.

El movimiento, que se desató frente a las costas de la nación andina a una profundidad de 19 kilómetros, dejó 588 heridos, provocó pánico en otras ciudades costeras y activó por unas horas alertas de tsunami en Perú, Colombia, Costa Rica y Panamá.