Redacción
26 de abril de 2013 / 01:00 p.m.

El ex presidente Felipe Calderón afirmó que en el gobierno no hay decisiones claras o fáciles y que casi siempre las decisiones más difíciles son entre  dos males y ""tienes que decir cuál es el menor de los dos"".

Calderón participó en un foro realizado en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

Cómo ejemplo habló del aumento de impuestos:""Les puedo decir acerca de cómo cerramos el déficit público. El déficit público en México este año será de cero, es grandioso para la nación. Sin embargo, explícale a la gente que subiste los impuestos.

""Así que el costo político fue enorme. Así  que perdimos la elección. Pero ¿había otra opción para el país? No la había"".

Afirmó que no le declaró la guerra a las drogas durante su gobierno, sino que sólo luchó por aplicar la ley (“I didn't declare a war on drugs, we were fighting for the rule of law”).

Aseguró que enfrentó a los criminales con toda la fuerza del Estado y señaló que fue en 2004, cuando expiró la prohibición de la venta de armas de asalto en Estados Unidos, cuando la violencia comenzó a crecer en México.

Ante los asistentes al foro, Calderón también reconoció que su error más grande en el sexenio fue haber delegado en el secretario de Gobernación la relación con el Congreso.

En respuesta a la pregunta, hecha desde Twitter, de ¿cuál fue el peor error en su administración y qué hubiera hecho diferente?, Calderón dijo:

""Cuando Mouriño murió (Juan Camilo, entonces secretario de Gobernación) nombré a otro secretario de Gobernación y delegué mucho la relación con el Congreso. Debí haberme mantenido más cercano. Él y el secretario de Hacienda hicieron posibles la reforma de pensiones y la reforma energética al principio de mi administración"".

Calderón agregó que en ese entonces se reunía con frecuencia con los legisladores, desayunaba y almorzaba con ellos.

""Fueron reuniones frecuentes, uno a uno, pero un día Juan Camilo murió, tuvo un accidente… fue un momento muy doloroso. Tuve otro secretario, le delegué muchas de las relaciones con el Congreso.

""Mirando hacia atrás, y eso es muy difícil por cierto, probablemente todos esos años después necesité trabajar un poco más en términos personales con el Congreso, como en los primeros dos años de mi gobierno, eso podría ser estratégico pero hubiera sido distinto en distintos temas.""

Además, sobre el gobierno de Enrique Peña Nieto, dijo que este tiene una ventaja "“que ninguno de nosotros tuvo en el pasado, ni durante la era democrática de los presidentes mexicanos ni antes: el apoyo real y leal de los partidos de oposición, incluso el PAN"".

Sobre el apoyo de Acción Nacional al Pacto por México, explicó que este se da ""siguiendo un principio muy antiguo en mi propio partido, el PAN, que establece que el interés nacional es más importante que el interés del partido.

""Quería ser un ex presidente muy prudente y eso incluye la idea de no dar muchas opiniones del nuevo gobierno, le deseo lo mejor porque en verdad quiero lo mejor para el pueblo mexicano"", concluyó.

A la conversación, moderada por el rector de la institución David Ellwood, asistieron decenas de estudiantes elegidos por sorteo y las preguntas se terminaron antes que algún mexicano tuviera oportunidad de preguntar.

Calderón realiza en Harvard una estancia académica auspiciada por la beca Angelopoulos Global Public Leaders Fellow.