GERARDO SUÁREZ
8 de febrero de 2015 / 12:43 a.m.

Joffre Guerrón se detuvo en su camino de regreso al mediocampo. En medio del festejo, el Dinamita simuló estar sacudiéndose el polvo, de esa maldición que parecía lo había poseído.

En el complemento, dorsal 8 encontró un balón dentro del área chica que peinó Hugo Ayala, tras un córner de Rafael Sóbis. Un leve manotazo del arquero Humberto Cota y a besar las redes. Adiós a la mala racha en casa, adiós a las críticas que ha recibido el ecuatoriano por su baja de juego.

Tigres intentó jugar suelto ante un rival que jugó a no perder. La apuesta salió porque la fortuna ahora sí sonrío. No le importó al Dinamita fallar un penal en el inicio del partido. Ahora el Auri tuvo mayor paciencia para abrir a La Franja, aunque eso no lo privó de ser reprochado por el respetable.

Por su parte, el Puebla se hunde en la porcentual. Si antes los de la Angelópolis presumían que sumaban puntos por guardar el cero atrás, ahora ni siquiera eso pudieron mantener. Ya es alarmante la situación que viven los camoteros.

Es cierto, los felinos tampoco fueron del todo certeros. Erraron por momentos y permitieron que la visita tuviera algunos momentos de lucidez, principalmente en la segunda mitad y ya con el marcador 1-0.

Aunque, a la contra, los de la UANL tuvieron para liquidar el encuentro, una vez más la falta de puntería volvió a ser el pecado reincidente. Sin embargo, la única anotación del hombre más criticado fue suficiente para romper la maldición de no ganar en San Nicolás.