27 de abril de 2013 / 04:24 p.m.

México  • El Gobierno del Distrito Federal autorizó el traslado de Elba Esther Gordillo a un hospital privado con el único propósito de que se le realicen estudios médicos.

La solicitud fue hecha por los especialistas que atienden a la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, luego de detectar una isquemia miocárdica.

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, confirmó que el permiso se dio porque la red hospitalaria del sector salud capitalino no cuenta con los instrumentos y aparatos especializados para realizar la prueba de resistencia física, además de que el estudio es de un solo día.

"Se ha recibido una solicitud para que se practique algunos estudios, es decir, no es un traslado a un hospital para que esté en el hospital, al menos eso no es lo que se ha planteado; lo que se ha planteado es para la práctica de algunos estudios que requieren instrumentos y aparatos especializados", dijo.

Mancera señaló que "no tenemos ningún inconveniente dado el análisis de los propios médicos... no tenemos nosotros la posibilidad de dar ese servicio", por lo que el GDF se encargará de vigilar el traslado.

"Se hará en un hospital privado en el momento en que nos digan que ya se tiene pactado con las medidas de seguridad y obviamente terminado el estudio regresará al lugar donde está actualmente", explicó.

Fue el Consejo Técnico Interdisciplinario del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan, en coordinación con los médicos del GDF, los que tomaron la determinación luego de evaluar las condiciones físicas de Gordillo.

Sin embargo, la Subsecretaría de Sistema Penitenciario local todavía no tiene fecha ni horario para el eventual traslado.

El mal cardiaco es consecuencia de los múltiples padecimientos que fueron enumerados a su ingreso al Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla y que generaron su traslado a la cárcel de Tepepan.

Para la elaboración de la prueba de resistencia es necesario que la ex lideresa egrese en una ambulancia hacia un hospital privado y bajo una logística que deberá establecer la dirección de seguridad penitenciaria.

En febrero pasado, su médico Jesús Francisco Callisser Duarte advirtió a los funcionarios carcelarios que la mujer de 68 años, tiene 10 padecimientos, entre ellos hepatitis viral tipo C e insuficiencia renal en el único riñón que tiene.

Además de hipertensión arterial sistemática secundaria a la insuficiencia renal moderada, dos aneurismas saculares en ambas arterias cerebrales medias, entre otras.

 LETICIA FERNÁNDEZ Y ANA CECILIA MÉNDEZ