AP
20 de mayo de 2016 / 12:47 p.m.

EU.- El número de mujeres embarazadas en Estados Unidos que portan en virus el zika se ha triplicado debido a un cambio en la manera en que las autoridades hacen el conteo.

Anteriormente las autoridades contaban a las mujeres embarazadas que tenían tanto los síntomas como pruebas positivas del virus.

En un cambio anunciado este viernes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) contarán a todas las mujeres que dieron positivo del virus, tengan o no tengan síntomas.

Hay ahora 157 mujeres embarazadas infectadas con el virus del zika en los 50 estados del país comparado con 48 la semana pasada.

La agencia antes temía que la prueba era susceptible a detectar falsamente el zika debido a la existencia de un virus similar.

El zika puede causar un defecto congénito en el cual los bebés nacen con una cabeza anormalmente pequeña.

Los expertos enfatizaron que no hay un aumento real en el número de mujeres embarazadas que portan el virus. Hubo un abrupto aumento en febrero y marzo, pero muy pocos casos desde entonces, según datos de los CDC que incluyen tanto a mujeres con el virus que experimentaron esos síntomas, como las que no los experimentaron.

El virus se extiende principalmente mediante un mosquito tropical llamado Aedes aegypti. Se le puede encontrar en el sur de Estados Unidos, pero no hay indicios de que cause contagios en territorio estadounidense hasta ahora.

Sin excepción los 544 casos en los 50 estados registrados actualmente son de gente que habían estado en el exterior, o que mantuvieron relaciones sexuales con personas infectadas.

Los expertos opinan que los mosquitos en la parte continental de Estados Unidos comenzarán a contribuir al contagio en los próximos meses, cuando haga más calor y proliferen los insectos.

El dramático aumento en el número de mujeres embarazadas afectadas podría parecer asombroso, pero el doctor Neil Silverman, profesor de obstetricia de la UCLA, dijo que el cambio en el método de conteo no es indicio de un mayor riesgo de infección.

Sobre todas las llamadas que recibe de sus pacientes, explicó, "el 90% se trata de gente que lo único que hacemos es calmarlas y tranquilizarlas".