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21 de julio de 2016 / 11:10 p.m.

El republicano Donald Trump afirmó hoy, en su primer discurso como candidato presidencial, que restaurará la ley y el orden en Estados Unidos y reiteró que construirá un muro en la frontera con México para detener la inmigración ilegal.

“Tengo un mensaje para todos ustedes: el crimen y la violencia que hoy aflige a nuestro país pronto llegará a su fin”, dijo Trump en el cierre la Convención Nacional Republicana, luego de aceptar oficialmente la nominación de su partido a la Casa Blanca.

“Vamos a construir un gran muro en la frontera para detener la inmigración ilegal, para detener a las pandillas y la violencia, y para detener las drogas que se vierten en nuestras comunidades”, advirtió aspirante presidencial.

Trump fue presentado ante los más de dos mil 400 delegados que abarrotaban el pleno de la Convención por su hija Ivanka, en un escenario adornado con un gran cartel con su apellido en letras doradas, antes de hablar durante una hora y 15 minutos.

El empresario, quien nunca ha ocupado un puesto de elección popular y ha dedicado su vida a actividades empresariales, centró su discurso en los temas de inmigración, comercio y seguridad, en los que basó su campaña de 13 meses rumbo a la nominación republicana.

“Voy a presentar los hechos con claridad y honestidad. No podemos darnos el lujo de ser más tan políticamente correctos”, señaló, al asegurar que cerca de 180 mil inmigrantes ilegales con antecedentes penales se encuentran en libertad amenazando a ciudadanos pacíficos.

Expuso que el número de familias de inmigrantes ilegales que han cruzado la frontera en lo que va de este año ya supera el monto total de 2015 y dijo que “están siendo liberados en nuestras comunidades sin tener en cuenta el impacto en la seguridad o recursos públicos”.
Ante gritos de “construye el muro, construye el muro”, el candidato republicano aseguró que va a detener el ciclo de tráfico de personas y la violencia, y afirmó que “los cruces ilegales en la frontera van disminuir”.

Prometió restaurar la paz, al aplicar la ley a los millones de personas que exceden los plazos de sus visas y se quedan en Estados Unidos.

“Nuestras leyes finalmente recibirán el respeto que merecen”, consideró Trump en su discurso, en el que se solidarizó con las familias de estadunidenses que han muerto en accidentes o actos violentos provocados por inmigrantes indocumentados.

“Nada me ha afectado más profundamente que el tiempo que he pasado con las madres y los padres que han perdido a sus niños por la violencia que se derraman a través de nuestra frontera”, apuntó.

El millonario empresario, de 70 años de edad, responsabilizo también a la inmigración ilegal de ocasionar salarios más bajos y mayor desempleo a los estadunidenses, especialmente para los trabajadores afroamericanos e hispanos.

“Vamos a tener un sistema de inmigración que funcione, pero uno que funcione para el pueblo estadunidense”, garantizó.

“Los estadunidenses quieren un alivio de la inmigración descontrolada. Las comunidades quieren un alivio”, señaló para arremeter luego contra su contrincante, la virtual candidata demócrata a la Presidencia, Hillary Clinton.

“Clinton propone una amnistía masiva, una inmigración masiva, una ilegalidad masiva. Su plan va a abrumar a tus escuelas y hospitales, reducir aún más tus puestos de trabajo y los salarios, y va a hacer más difícil para los inmigrantes recién llegados a escapar de la pobreza”.

Trump emitió una advertencia a “cada persona que amenace la paz en las calles y la seguridad de la policía: cuando tome posesión de la Presidencia en enero de 2017, voy a restaurar el orden público de nuestro país”.

“En esta campaña por la Casa Blanca, yo soy el candidato de la ley y el orden”, enfatizó.

Al llegar a la Presidencia “voy estar contigo, voy a luchar por ti y voy a ganar para ti. He llegado a la arena política para que los poderosos ya no puedan golpear a las personas que no pueden defenderse. Nadie conoce el sistema mejor que yo y sólo yo puedo arreglarlo”, enfatizó.

Trump dijo sentirse orgulloso de tener a su lado en esta causa “al próximo vicepresidente de Estados Unidos: el gobernador Mike Pence, de Indiana”, quien se levantó de su lugar para ser ovacionado.

“Vamos a llevar a Estados Unidos al mismo éxito económico que Mike llevó a Indiana”, anticipó. “Él es un hombre de carácter y de logros. Él es el hombre adecuado para el trabajo”, añadió.

En lo que respecta a la economía y comercio, Trump detalló que diseñará “reformas para agregar millones de nuevos puestos de trabajo y miles de millones de riqueza y bienestar se podrán usar para reconstruir Estados Unidos”.

Aseguró que no permitirá que las empresas se trasladen a otros países, despidiendo a los empleados estadunidenses.

“Me comprometo a nunca firmar ningún acuerdo comercial que perjudique a nuestros trabajadores, o que disminuya nuestra libertad e independencia. En su lugar, voy a llegar a acuerdos individuales con los distintos países”.

Dijo que bajo su presidencia, los acuerdos comerciales con China y con muchos otros países serán totalmente renegociados, incluido el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El candidato presidencial consideró al TLCAN como “una de las peores ofertas económicas jamás hechas por nuestro país y adelantó que se renegociará hasta que se logre un mejor trato para Estados Unidos. “De no lograrlo, lo abandonamos”, amenazó.

Trump reiteró sus críticas a Clinton al sostener que Estados Unidos y el mundo son ahora menos seguros y estables que cuando ella comenzó a desempeñarse como secretaria de Estado.

La multitud coreó entonces “enciérrala, enciérrala”, al referirse al escándalo de los correos electrónicos clasificados que Clinton envió desde un servidor privado, comprometiendo posiblemente la seguridad de Estados Unidos.

Una activista de Código Rosa, un grupo antiguerra, logró ingresar al pleno de la Convención y brevemente irrumpió el discurso de Trump, pero fue acallada con gritos de “USA, USA” y rápidamente desalojada.

Al retomar el discurso, Trump dijo que “mientras seamos guiados por los políticos que no van a poner a Estados Unidos primero, entonces podemos estar seguros de que otras naciones no nos tratarán con respeto. “Todo esto cambiará en 2017”, prometió.

“El pueblo estadunidense volverá a ser primero, una vez más. Mi plan comenzará con la seguridad en el hogar, lo que significa vecindarios seguros, fronteras seguras y la protección contra el terrorismo”, señaló. “No puede haber prosperidad sin ley y orden”.

Trump repitió una de sus más polémicas propuestas de campaña, al indicar que “hay que suspender de inmediato la inmigración de cualquier nación que se ha visto comprometida por el terrorismo” hasta que se establezcan mecanismos de investigación de antecedentes. “No los queremos en nuestro país”, advirtió. “Nadie que apoye la violencia es bienvenido en nuestro país”.

Dijo que para hacer la vida más segura en Estados Unidos, “tenemos que hacer frente a las crecientes amenazas que enfrentamos de fuera”, al prometer que bajo su administración derrotará “a los bárbaros” del grupo Estado Islámico (EI).

Trump concluyó su discurso recordando a sus padres y asegurando “ser muy afortunado” al tener a su lado a su esposa Melania y a sus hijos Don, Ivanka, Eric, Tiffany y Barron.

“Me ha gustado mi vida en los negocios. Pero ahora, mi misión única y exclusiva será el ir a trabajar para ti”, expresó.

“Mi promesa es la siguiente: Estoy contigo pueblo estadunidense. Soy tu voz. A todos los estadunidenses esta noche, en todas nuestras ciudades y pueblos, hago esta promesa: haremos que Estados Unidos sea fuerte una vez más. Haremos que Estados Unidos sea grande otra vez”.