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28 de enero de 2016 / 01:32 p.m.

Iowa. — Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana sostendrán un debate televisado el jueves a la noche, pero sin Donald Trump, quien tratará de robarles la atención con un evento paralelo.

La abrupta decisión del magnate de bienes raíces y estrella de los reality shows de la televisión, justo antes de las asambleas de votantes en Iowa, ha sumido la pugna interna entre los republicanos en una mayor incertidumbre.

Trump decidió boicotear el debate en protesta por la "injusta" manera en que lo ha tratado el canal de televisión Fox News, que patrocina el evento.

"No me gusta que se aprovechen de mí", aseveró Trump el miércoles en una entrevista con Fox, advirtiendo que su intención no es boicotear totalmente a ese medio de comunicación.

El lunes, los habitantes de Iowa se reunirán en escuelas, iglesias e incluso en casas privadas para elegir a los candidatos tanto republicano como demócrata. Será la primera de una serie de competencias en cada estado para elegir a los delegados que irán a las convenciones de los respectivos partidos políticos.

Algunos candidatos republicanos consideran la decisión de Trump algo positivo ya que les permite evadir la sombra que el magnate ha arrojado por toda la campaña, y además esperan que ello empañará su imagen entre los habitantes de Iowa.

"Creo que le perjudicará no estar en el debate cuatro días antes de las asambleas de Iowa", declaró el ex gobernador de Florida Jeb Bush a CNN.

El senador por Florida Marco Rubio dijo que los republicanos "no tenemos tiempo para este tipo de distracciones".

Trump ha estado arriba en las encuestas republicanas a nivel nacional por meses, para sorpresa de muchos. En Iowa, sin embargo, está empatado con el senador por Texas Ted Cruz, un favorito del ala más derechista del partido y de los cristianos evangélicos que tienen influencia en los comicios de Iowa.

Dada la naturaleza errática de Trump, algunas campañas evaluaban la posibilidad de que se retractará a último minuto e irá al evento. Pero todo indica que Trump cumplirá con su compromiso de realizar un evento paralelo para beneficiar a veteranos de guerra.

La ausencia de Trump podría desviar la atención hacia Cruz, un acérrimo conservador que es detestado por muchos de sus copartidarios, y hacia Rubio, que espera que un tercer lugar en Iowa lo consagraría como la opción válida de republicanos más tradicionales.