AP
10 de mayo de 2016 / 07:34 p.m.

NUEVA YORK.- Donald Trump, con la candidatura presidencial republicana prácticamente en la mano, planea una campaña rumbo a la elección general basada en su personalidad y característicos actos masivos, desechando el tipo de operaciones sofisticadas de datos que fueron la piedra angular para que Barack Obama ganara la presidencia en dos ocasiones.

"Siempre creí que estaba sobrevalorado", dijo Trump en una entrevista el martes. "Obama obtuvo los votos y no esa máquina procesadora de datos. Creo que lo mismo se puede decir de mí".

Trump se reunió con The Associated Press en su oficina de Nueva York, donde se ha encontrado con sus asesores para conformar un plan para la campaña de otoño, que se le presentó mucho más rápido de lo que incluso esperaba el confiado multimillonario. Sus rivales restantes abandonaron abruptamente la contienda la semana pasada, abriéndole el camino rumbo a la nominación republicana.

Como parte de su planeación para la elección general, Trump se mueve rápido para identificar posibles compañeros de fórmula, y señala que actualmente cuenta con "una muy buena lista de cinco o seis personas", todas ellas con amplia experiencia política. Y aunque no enlistó los nombres, no descarta al gobernador de New Jersey, Chris Christie, quien fue su rival y a quien ya designó para encabezar su plan de transición.

El jefe de campaña de Trump, Corey Lewandowski, dirige la búsqueda de un posible vicepresidente junto "con un grupo", en el que se incluye al ex precandidato Ben Carson y al mismo Trump, dijo el empresario.

Candidato político por primera vez, el multimillonario dijo que no hay necesidad de que haya otro empresario en la boleta republicana, y dijo que está ansioso por contar con un compañero de fórmula que le resulte efectivo para ayudarle a aprobar leyes como presidente. Al unir fuerzas con un político veterano, Trump también mostraría una voluntad para trabajar con la dirigencia republicana a la que ha criticado fuertemente durante toda su campaña.

Trump dijo que no planea anunciar a un compañero de fórmula hasta que se realice la Convención Nacional Republicana en julio, un evento al que planea remodelar con toques del espectáculo.

"El concepto de algún tipo de entretenimiento de algún gran cantante, un gran grupo, creo que eso sería algo para romper el hielo", destacó Trump. "Habrá muchos discursos políticos".

También descartó por primera vez la opción de aceptar financiamiento público para su campaña, un acto que le ahorraría mucho tiempo en la tarea de recaudar grandes sumas de dinero, pero también limitaría en gran medida la cantidad que podría recaudar.

"No me gusta la idea de aceptar el dinero de los contribuyentes para montar una campaña. No creo que sea apropiado", afirmó.

Trump sorprendió al mundo político durante toda su campaña para las primarias republicanas, al dar prioridad a los actos multitudinarios en lugar de a las interacciones íntimas con los votantes durante sus eventos, además de operar con una campaña un tanto modesta. Incluso si cuenta con nuevo personal para la elección general, el empresario asegura que su énfasis seguirá siendo el de los enormes actos de campaña que lo coloquen ante miles de personas y generan una importante cobertura mediática.

"Mi mejor inversión son los actos masivos", dijo Trump. "Las personas van a casa, le cuentan a sus amigos que les encantó. Ha sido algo muy bueno".

El empresario dijo que gastará fondos "limitados" en operaciones de datos para identificar y rastrear a votantes potenciales y moldear varios escenarios de participación electoral que le otorguen los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para alcanzar la presidencia.

Con ello, se aleja del modelo que utilizó Obama con éxito durante sus triunfos de 2008 y 2012, y que tal vez intente replicar la posible nominada demócrata, Hillary Clinton, quien podría contratar a mucho del personal que trabajó con Obama.

Por separado, el Comité Nacional Republicano ha realizado una fuerte inversión en la operación de datos, ansioso por evitar un nuevo revés ante un candidato demócrata con mayor pericia tecnológica. Trump podría utilizar los datos del CNR, o dejar que el partido se encargue de la identificación de votantes.

Esta semana Trump y sus consejeros se han estado reuniendo con funcionarios del CNR para discutir la mecánica de su campaña. También planea viajar el jueves a Washington para reunirse con los líderes del partido, incluyendo el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan, quien tiene una reacción mixta al éxito de Trump en las primarias.

Para algunos republicanos que siguen escépticos sobre Trump, el deseo de derrotar a Clinton en noviembre es incentivo suficiente para respaldar su candidatura. Aunque Trump ha prometido que será duro con Clinton, también ha insinuado que podría evitar los anuncios negativos contra ella, bajo el argumento de "no encuentro que sean muy efectivos".

"Se gastaron más de 100 millones de dólares en anuncios negativos sobre mí y cada uno de ellos aumentó mis números", destacó.

Sin embargo, mientras Trump daba la entrevista, su campaña lanzó un nuevo anuncio en Instagram en el que critican a Clinton por su respuesta a los ataques a un complejo diplomático en Bengasi, Libia. El video acusa a Clinton de mentir sobre la causa del ataque, e incluye tomas sobrepuestas de su risa mientras se muestran los restos del lugar en llamas.

Trump se encumbró entre los precandidatos presidenciales pese a no tener posturas políticas firmes. No está claro qué tanta de su transición a la elección general incluirá el reforzamiento de sus políticas locales y exteriores, pero sí señaló que los votantes tienen el derecho a esperar más detalles sobre sus propuestas de salud.

Descartó la idea de que los votantes tengan derecho a ver sus declaraciones de impuestos antes de ir a las casillas. Hasta ahora se ha negado a publicar dichos documentos, bajo el argumento de una auditoría en curso. Además, "no hay nada que puedas aprender de ellos", dijo.