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15 de enero de 2016 / 12:10 p.m.

WASHINGTON.- El precandidato republicano Donald Trump, líder en las encuestas, renovó el viernes sus ataques a su rival próximo Ted Cruz, a quien llamó "estridente" y calificó de "ignominiosas" sus declaraciones sobre los "valores neoyorquinos" en el debate de la víspera.

En una entrevista en el programa matutino de TV de la MSNBC, Trump dijo que el senador texano "se autolesionó" con sus generalizaciones sobre las ideas políticas de los neoyorquinos.

Cruz dijo en el debate: "Todos saben que los valores en Nueva York son socialmente de izquierda o a favor del aborto o a favor del matrimonio gay, centrados en el dinero y los medios".

El diario Daily News respondió el viernes con una tapa en la que pide que Cruz "regrese a Canadá", una alusión al hecho de que nació allí y que Trump ha mencionado como posible impedimento para que su rival pueda postularse a la presidencia.

En el debate, Trump respondió con un relato emocionado de la reacción de su ciudad natal ante los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Cruz es "un buen polemista, pero es muy estridente y a mucha gente eso no le gusta", dijo Trump el viernes.

Durante la entrevista, transmitida en vivo desde Des Moines, Iowa, un grupo de manifestantes coreó "Donald Trump, detengan el odio".

Las más de dos horas de discusiones en horario de máxima audiencia ofrecieron a los votantes un gran contraste con la optimista visión de Estados Unidos que ofreció esta semana el presidente, Barack Obama, en su discurso sobre el Estado de la Unión. Los candidatos alertaron sobre grandes riesgos de seguridad nacional si se elige a un demócrata para suceder a Obama y cuestionaron las afirmaciones sobre recientes progresos económicos.

Los acalorados choques entre Trump y Cruz dominaron buena parte del debate. El magnate de bienes raíces dijo que el senador tiene un "gran signo de interrogación" sobre su candidatura porque nació en Canadá de una madre estadounidense.

"Usted no puede hacerle eso al partido", afirmó Trump.

Por su parte, Cruz sugirió que Trump sólo lo atacaba porque se está acercando a su posición al frente de los sondeos, especialmente en Iowa, que el 1 de febrero dará comienzo a las votaciones para elegir al representante republicano.

Cruz reiteró sus críticas a los "valores de Nueva York" de Trump, una velada duda sobre los valores conservadores de su rival. Pero la crítica pareció tener un efecto indeseado al provocar una inesperada y emocional réplica de Trump sobre la respuesta de su ciudad a los atentados del 11 de septiembre de 2001.

"Cuando cayó el World Trade Center, vi algo que ningún otro lugar de la Tierra podría haber gestionado de forma más hermosa, más humana, que Nueva York", dijo Trump. "Ese comentario que hizo Ted fue muy insultante".

En ocasiones, la pugna entre algunos de los candidatos tradicionales que intentan presentarse como alternativa a Trump y Cruz fue igualmente feroz, especialmente entre el senador de Florida Marco Rubio y el gobernador de New Jersey Chris Christie.

Rubio comparó las políticas de Christie con las del presidente Obama, en concreto las referentes a las armas, Planned Parenthood y la reforma educativa, algo que Christie desmintió. En un intento de minusvalorar la preparación de Rubio para aspirar a la presidencia, Christie sugirió que los senadores "hablan, hablan y hablan", mientras que a los gobernadores como él "se les exigen responsabilidades por todo lo que hacen".

Rubio llegó al debate como el principal objetivo a batir para la mayoría de los demás candidatos tradicionales. Salió mayormente indemne de las críticas a su historial de votaciones en el Senado y política migratoria, que le han perseguido durante actos de campaña y en los anuncios de televisión que inundan la programación en las primeras etapas de la carrera, hasta casi el final del debate, cuando Cruz arremetió contra él con el tema de la inmigración.

Rubio respondió acusando a Cruz de cambiar de opinión en migración y después enumeró una letanía de temas en los que dijo que el senador de Texas había variado su postura.

"Eso no es ser un conservador consistente", afirmó Rubio. "Es cálculo político".

Cruz también se vio a la defensiva por no haber revelado, en los documentos federales sobre las elecciones, casi un millón de dólares que recibió en préstamos de bancos de Wall Street durante su campaña al senado de 2012. El senador dijo que era poco más que un "error de papeleo".

Rubio y Christie son dos de los precandidatos que intentan distanciarse de los demás aspirantes tradicionales, especialmente para las primarias de New Hampshire, que se celebran poco después de las asambleas de Iowa que abren la temporada. La carrera de Iowa se ha convertido en una ajustada competición entre Trump y Cruz.