MILENIO DIGITAL
4 de octubre de 2017 / 09:56 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- A dos semanas de que el huracán María golpeó Puerto Rico, Donald Trump viajó a la isla y su visita, que debía servir para aplacar las críticas a su lenta gestión frente a la devastación dejada por el huracán, sólo sirvió para avivar la polémica.

Además de minimizar los daños al compararlos con la "catástrofe real" que implicó el huracán Katrina, que golpeó Nueva Orleans en 2005, el presidente de Estados Unidos hizo una escala en la iglesia Calvary Chapel, en un centro comercial en Guaynabo, donde repartió comida, linternas y toallas de papel a los damnificados.

"Hay mucho amor en esta sala. ¡Qué gran multitud!", dijo Trump en la iglesia.

En la primera reunión que mantuvo con las autoridades puertorriqueñas a poco de aterrizar les dijo que deben estar orgullosos de que solo murieran 16 personas frente a las miles que lo hicieron en "una catástrofe verdadera como Katrina".

Se refería al huracán que arrasó nueva Orleans en 2005, uno de los peores en la historia de Estados Unidos, que dejó mil 833 muertos y cuya lenta reacción le abrió al entonces presidente George W. Bush una grave crisis.

Pero horas después de la visita, el gobernador Ricardo Rosselló informó que la cifra de víctimas había subido a 34, una vez que se pudieron incorporar los datos de dos regiones de la isla de las que antes no se tenían números certeros.

Días antes de que Trump trajera a la memoria la catástrofe de Katrina, analistas y políticos críticos con él advirtieron que el huracán María en Puerto Rico podía convertirse en el Katrina de Trump, apuntando a la crisis que podría causar a su administración su mala gestión del desastre natural.

Trump visitó la isla, que es un Estado libre asociado a Estados Unidos, 13 días después de que el ciclón la azotara. A Texas y Florida viajó cuatro días después de que fueran golpeados también por sendos huracanes en las últimas semanas.

"Creo que lo hemos hecho igual de bien en Puerto Rico (que en Texas y Florida)", dijo Trump justo antes de abandonar la Casa Blanca. Y repitió el mismo mensaje al llegar a la isla ante sus autoridades.

ilp