AP
10 de mayo de 2017 / 02:28 p.m.

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump recibió el miércoles al canciller ruso en la Casa Blanca, en el contacto de mayor nivel entre los dos países desde el cambio de gobierno en Washington.

La reunión entre Trump y el canciller Serguei Lavrov ocurre al día siguiente de la destitución del director del FBI, quien supervisaba la investigación sobre la injerencia rusa en la campaña electoral del 2016.

Lavrov llegó a la Casa Blanca y entró por la entrada exclusiva del Ala Occidental, fuera del alcance de los periodistas.

Antes de ir a la mansión presidencial, Lavrov se reunió en el Departamento de Estado con el secretario Rex Tillerson, quien calificó el encuentro como una oportunidad para que los dos puedan “continuar nuestro diálogo” e “intercambio de ideas” que iniciaron el mes pasado en Moscú. En ese viaje, Tillerson dijo que las relaciones con Rusia estaban mal y necesitaban ser reparadas.

El plan de Rusia de estabilizar la situación en Siria tras seis años de guerra civil era el tema de máxima prioridad en el encuentro Trump-Lavrov.

Pero será imposible separar la reunión del creciente drama en Washington, donde el FBI y diversas comisiones del Congreso investigan denuncias de que Rusia ayudó a la campaña de Trump a ganar las elecciones.

Las agencias de inteligencia estadounidenses han llegado a la conclusión de que Moscú interfirió en las elecciones para ayudar a Trump.

Putin pidió a Trump recibir a Lavrov cuando los dos jefes de estado hablaron por teléfono la semana pasada, dijo una fuente oficial que pidió no ser identificada.

Frente a los fotógrafos junto con Tillerson, Lavrov reaccionó con sarcasmo al ser preguntado sobre el despido de Comey.

El canciller respondió: "¿Fue despedido? Están bromeando, seguro están bromeando". Seguidamente agitó la mano en señal de menosprecio y salió del lugar junto con Tillerson.

Menos de un mes después de asumir la presidencia, Trump destituyó a su asesor de seguridad nacional Michael Flynn, al determinar que engañó a funcionarios del gobierno sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Serguei Kislyak, antes de la toma de posesión.