AP
10 de noviembre de 2016 / 08:15 p.m.

WASHINGTON.- La elección de Donald Trump ocurre en un momento de gran ansiedad para la gente acogida al plan de salud bajo el programa creado por el presidente Barack Obama, que otorgó cobertura a millones de estadounidenses, pero ha tenido problemas para conseguir una aceptación pública generalizada.

Si bien la revocación de esta ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible parece probable, eso podría tomarle meses al Congreso. Y reemplazar esta ley del 2010 podría tomar incluso más tiempo, y podría mantener algunas de sus características. Los republicanos aseguran que desean proteger a la gente que cuenta con el seguro a fin de que no pierda los cuidados médicos al hacer el cambio. Mientras el Congreso trabaja en esto, el gobierno de Trump podría usar su poder regulatorio para hacer cambios.

Los votantes "no quieren que Washington enmiende Obamacare, quieren que el cuidado médico sea asequible", dijo Kevin Brady, republicano por Texas, presidente del comité de Medios y Arbitrios de la cámara baja, que supervisa gran parte del cuidado de salud. "Confío en que tendremos un cuidado médico verdaderamente asequible para muchos estadounidenses".

"Nuestra meta es desmantelar Obamacare y enfocarnos en bajar el costo de la cobertura", dijo el senador John Barrasso, republicano por Wyoming, integrante del liderazgo republicano. "Hacer esto es un compromiso a nombre del Congreso y del presidente electo".

La retórica podría sonar familiar, pero las circunstancias son muy diferentes. Hasta ahora, las veces que los republicanos han tratado de revocar la ley han sido ejercicios. Esta vez será de verdad, al igual que las consecuencias. Trump será presidente por cuatro años, pero los congresistas tendrán elecciones en dos años.

Ahora que la temporada de inscripción al plan de salud está en marcha, hay pocas probabilidades de que el programa sea cancelado del todo. Aun así, esto no da reconforta mucho a gente como Lodiza LePore, una fotógrafa de Bennington, Vermont, que paga alrededor de 80 dólares mensuales por su póliza. La cobertura es mezquina, dice, pero al menos es algo que la protegerá si es que lo necesitara.

"Pienso que ellos sencillamente van a destruir todo lo que Obama ha realizado y eso dejaría a mucha gente sin cuidado médico" agregó. "Va a convertir a este país en un país de tercer mundo".

Hasta 30 millones de personas podrían verse afectadas. Los afectados de una manera más directa podrían ser unos 10 millones de asegurados que, como LePore, tienen cobertura privada a través de mercados subsidiados bajo la ley, y unos nueve millones cubiertos bajo la expansión de Medicaid. Entre cinco y nueve millones de personas más que compran primas individuales no ofrecidas por los mercados de salud bajo son susceptibles a sus altibajos.

Los republicanos no quieren dejar a millones de personas sin seguro, de acuerdo con Mike Leavitt, secretario de Sanidad y Servicios Humanos para el expresidente George W. Bush.

¿Pueden cumplir con sus promesas? Los republicanos no tienen un plan final y no se han tomado decisiones. Pero estas son algunas de las piezas de un complicado rompecabezas: