AP
21 de diciembre de 2016 / 08:57 p.m.

PALM BEACH.- El presidente electo Donald Trump dijo el miércoles que el ataque con un camión contra un mercado navideño de Alemania "es un ataque contra la humanidad y debe ser detenido". Insinuó además que podría seguir adelante con su promesa de campaña de prohibir temporalmente el ingreso de inmigrantes musulmanes a Estados Unidos.

"Ustedes conocen mis planes. Todo el tiempo se ha demostrado que he tenido la razón al cien por ciento", dijo Trump cuando se le preguntó si el ataque en Berlín había ocasionado que reevaluara la propuesta. "Lo que está ocurriendo es deplorable", agregó.

Durante la campaña de elecciones primarias del Partido Republicano, Trump propuso prohibir el ingreso a musulmanes, lo que motivó críticas por parte de ambos partidos. Cambió su retórica durante la campaña para la elección general para enfocarse en detener temporalmente la inmigración de una lista no especificada de países vinculados a terrorismo, aunque no rechazó la prohibición a musulmanes.

Un vocero de su equipo de transición dijo más tarde el miércoles que los planes de Trump "podrían contrariar a aquellos que tienen la cabeza sumida en la arena de lo políticamente correcto".

"El presidente electo Trump ha sido claro en que suspenderemos la admisión de aquellos que provengan de países con altos índices de terrorismo y en que se aplicará un procedimiento de revisión estricto a quienes busquen ingresar, para proteger las vidas de estadounidenses", agregó el portavoz Jason Miller.

Pero los funcionarios encargados de la transición no comentaron sobre si Trump podría además impulsar la prohibición general a musulmanes. La propuesta aún se encuentra en su sitio web de campaña.

El grupo Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad del ataque perpetrado la noche del lunes en Berlín, en el que murieron 12 personas y resultaron heridas 48. El miércoles, funcionarios alemanes iniciaron una cacería por toda Europa de un ciudadano tunecino "violento y armado" sospechoso de la masacre.

Trump estaba pasando los últimos días de 2016 reunido con asesores en su suntuosa residencia en el sur de Florida. El miércoles se reunió además con los directores de Boeing y Lockheed Martin, compañías con contratos cuantiosos con el gobierno a las que Trump ha criticado. Boeing tiene un contrato para construir dos nuevos aviones Air Force One, mientras que Lockheed Martin construye jets de combate F-35.

Trump, quien habló brevemente con reporteros afuera de la finca Mar-a-Lago, dijo respecto a su reunión con Marillyn Hewson, directora general de Lockheed Martin, "fue algo así como un baile; estamos tratando de bajar costos".

Dennis Muilenburg, director general de Boeing, dijo que su compañía se comprometió a trabajar con Trump para disminuir costos en el proyecto Air Force One.