19 de enero de 2013 / 05:24 p.m.

Ciudad de México  El presidente Enrique Peña Nieto admitió que la pobreza y el rezago social acompañan al campo mexicano, por lo que se comprometió a trabajar al lado de las personas para sacarlo adelante.

En ese contexto, urgió a acelerar los procesos necesarios para la regularización de la tierra y con ello dar certeza jurídica a las comunidades agrarias.

Aseguró que con ello se tendrá un campo más moderno y con posibilidades de rentabilidad y justicia para quienes lo poseen y lo trabajan.

“Aprovechemos de mejor manera nuestra riqueza natural, territorial, demos mayor certidumbre jurídica a quienes son poseedores de la tierra, quienes la han trabajado y lamentablemente no tenían ningún título de propiedad que amparara la legítima propiedad sobre la misma”, explicó Peña Nieto.

El gobierno federal entregó documentos para dar legítima propiedad o bien, respaldo legal para la tenencia de la tierra a comuneros de Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas. En total se regularizan un total de cuatro mil 486 hectáreas en dichos estados.

El Presidente incluso consideró que las acciones que se llevaron a cabo fueron de “justicia social” y confió en que a partir de ellas se destierre la imagen de pobreza y rezago social que acompaña al campo en el país.

También en la entrega se dio constancia a los estados de los títulos de expropiación, es decir que los gobiernos locales pudieran tener la certeza de que los terrenos donde se construyeron obras de distinta índole son efectivamente propiedad del estado.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Jorge Carlos Ramírez Marín, dio a conocer que se hacía entrega de apoyos que significaban 110 millones de pesos para la resolución de conflictos agrarios correspondientes al Ejercicio 2012.

La documentación que fue entregada a los beneficiados fue derivada de juicios que se habían interpuesto desde hace varios años, en algunos casos, más de 50.

Agregó que la entrega de los planos y documentación darán mucha más estabilidad a quien vive de la tierra.

“El Presidente los dota de tierras, pero, hoy verán el plano donde se encuentran, y regresarán a sus casas con la satisfacción de que, efectivamente, son de ellos y nadie podrá reclamarles esa propiedad, sin que puedan defenderla con el uso de la ley”, explicó.

— MIRIAM CASTILLO