14 de abril de 2013 / 09:39 p.m.

Ciudad de México • El PRD en el Senado puso en duda las cifras de combate al crimen, que a decir del gobierno muestran que la violencia ha disminuido en los primeros cuatro meses, al afirmar el coordinador perredista, Miguel Barbosa, que no hay un cambio de estrategia y ya es hora de que se entregue al país un proyecto claro.

“"Es urgente contar con una estrategia de seguridad distinta a la seguida hasta ahora, que ponga énfasis en la prevención del delito a partir de esquemas de inclusión social y que en el aspecto punitivo privilegie el respeto a los derechos humanos, con metas a corto, mediano y largo plazo"” demandó el perredista.

Asentó que a pesar del optimismo del gobierno por la reducción de crímenes, la ola de violencia persiste en gran parte del país.

Barbosa Huerta aseveró que los responsables de hacer frente al crimen organizado mantienen la misma estrategia de lucha, en lugar de diseñar una política que tenga como base el restablecimiento del tejido social, educativo y económico.

En su opinión, si la política pública de seguridad no incluye como elemento sustancial a las personas, es contradictoria con el sentido que corresponde en un Estado constitucional y democrático de derecho.

Hizo notar que a cuatro meses de iniciado el gobierno de Enrique Peña Nieto aún no se conoce la política criminal que aplicará la administración, ni el secretario de Gobernación ha presentado al Senado los pormenores de la misma y sólo están las cifras ofrecidas por el titular de la dependencia, Miguel Osorio, quien dijo que hay una reducción del 47 por ciento en los índices de criminalidad en el primer cuatrimestre de este año.

“"A contracorriente del optimismo y las cifras oficiales, la ola de violencia permanece en el país, basta recordar las recientes muertes en los estados de Michoacán, Guerrero, Chihuahua y el propio Estado de México, de donde es originario el presidente de la República"”, resaltó el perredista.

Quien insistió en que una estrategia contra la criminalidad solo será efectiva en sus acciones de prevención y erradicación, si tiene como objetivo el restablecimiento del tejido social en las comunidades.

“"La seguridad del Estado es también la de sus propios integrantes, y éste se legitima en la medida en que es capaz de dotar de seguridad en sus derechos, integridad, posesiones y propiedades a la sociedad"”, dijo.

ANGÉLICA MERCADO