6 de enero de 2013 / 11:56 p.m.

Ciudad de México • El secretario general de la Unión General Obrera, Campesina y Popular (UGOCP), Luis Gómez Garay, declaró que existe incertidumbre entre el campesinado del país por el cambio de nombre de la Secretaría de la Reforma Agraria, las nuevas atribuciones de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y la propuesta de reformar la Ley Agraria que promueve la venta de tierra ejidal, porque “"se generaría especulación en el mercado de tierras, acaparamiento y despojos"”.

El dirigente campesino propuso firmar entre el gobierno federal, organizaciones campesinas y asociaciones de productores, un Acuerdo Nacional para el Desarrollo del Campo que impulse la capacidad productiva de los productores y que constituya estrategias que aprueben la recuperación del mercado interno.

Por lo anterior, el secretario exigió al gobierno federal revertir el efecto “"pernicioso"” que ha dejado para los campesinos mexicanos más de tres décadas de aplicación de políticas inadecuadas, provocando la crisis de decenas de ramas de producción y estropeando su capacidad productiva.

"Revertir el profundo atraso que sufre el campo mexicano y que afecta crudamente a millones de campesinos que han sido arrojados a la miseria como efecto de una política equivocada en materia de desarrollo rural y agrario es un reto que deberá asumir el Gobierno Federal que ahora encabeza Enrique Peña Nieto con el respaldo de las organizaciones campesinas", argumentó.

Gómez refirió que los campesinos enfrentan la disyuntiva de abandonar sus tierras en busca de oportunidades en otros sectores o deslizarse en una espiral de pobreza por la baja rentabilidad de los productos agropecuarios y un mercado interno ampliamente dominado por las importaciones.

En tanto, calificó como urgente rescatar al campo del retraso y la pobreza, por medio del desarrollo económico y el impulso de la capacidad productiva de los agricultores mexicanos lo cual deberá hacerse "con el concurso de las instituciones gubernamentales, de las organizaciones campesinas, de las asociaciones de productores en el marco de un Acuerdo Nacional Para el Desarrollo del Campo que impulse la capacidad productiva de los productores pero que también establezca estrategias que permitan recuperar nuestro mercado interno".

Respecto a la iniciativa de reforma a la Ley Agraria que posibilita la privatización de los ejidos, advirtió que en caso de ser aprobada propiciaría ante la pobreza de los agricultores, una fuerte especulación en el mercado de tierras en la que los ejidatarios podrían vender sus tierras.

NORMA PONCE