5 de febrero de 2014 / 09:26 p.m.

Uruguay.- El gobierno de Uruguay trabaja hace varias semanas en la reglamentación de la ley de marihuana previendo el acceso de un máximo de 40 gramos por mes por persona. El presidente José Mujica deberá aprobar el decreto reglamentario de la ley en abril y la comisión encargada quiere presentar cuanto antes el primer borrador.

La ley, aprobada en diciembre de 2013, prevé un sistema de control estatal sobre la producción de marihuana y los consumidores podrán comprarla en farmacias a un precio de 2.5 dólares por gramo luego de inscribirse en un registro de usuarios de esa droga.

El decreto reglamentario debe regular varios aspectos que la normativa no definió. Y si bien el equipo técnico ha mantenido varias reuniones en los últimos días, aún no hay resolución definitiva sobre los puntos en consideración.

"Hay una cantidad de temas que no se definieron", explicaron fuentes oficiales a un conocido diario uruguayo.

Uno de los puntos discutidos es dosificar la venta de marihuana, de forma tal que el consumidor registrado no pueda adquirir los 40 gramos en un solo viaje.

Los expertos encargados del proyecto estudian un mecanismo por el que cada usuario obtenga un máximo de 10 gramos de cannabis por semana, lo que haría que tenga que retirar la droga cuatro veces en el mismo mes. También se acordó que los consumidores registrados tengan un carnet con un número que deberá ser presentado cada vez que busquen cannabis.

Otro aspecto donde el proyecto está "trancado" es el referido a cómo se obtendrán las semillas de marihuana. Por un lado, el Ministerio de Ganadería pretende que cada productor importe sus semillas, mientras que otros integrantes del equipo de trabajo pretenden que las empresas registradas para producir la marihuana estatal importen más semillas de las que requieren de forma tal de vender ese excedente de los autocultivadores.

El gobierno uruguayo espera que la reglamentación también regule la forma en que se venderá la marihuana y, en principio, se pretende que se trate de envases rotulados e inviolables y en los que se indique el nivel de THC, la principal sustancia psicoactiva que se encuentra en la planta de cannabis.

REUTERS