7 de abril de 2013 / 09:25 p.m.

Ciudad de México • Tras las protestas de maestros en Guerrero, Oaxaca y el Distrito Federal, la bancada priista en el Senado reprobó que con el pretexto de inconformidad por la reforma educativa se altere la convivencia social, al señalar que es necesario preservar el estado de derecho porque ""en estas manifestaciones se perciben otro tipo de intenciones, las cuales no debemos tolerar"”, al considerar que son hechos de vandalismo.

Así lo aseveró el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, quien hizo un llamado a privilegiar la política para solucionar este conflicto, al abundar que hoy en México los tiempos de la impunidad, el chantaje y la ilegalidad son pasajes de un país que ya no existe, por lo que “"hoy estamos obligados a cumplir con los límites de la legalidad y reconocer que en nuestro país hay orden y mando"”.

Señaló que su bancada reprueba estas manifestaciones, dijo que el PRI está convencido que en el México de hoy no siempre deben ganar quienes siempre se movilizan y protestan, por el simple hecho de hacerlo.

“"Creemos que debemos ganar los que tenemos la disponibilidad de diálogo, los que anteponemos la política al vandalismo y a la ilegalidad, y quienes pensamos y actuamos así somos la gran mayoría de los mexicanos"”, afirmó.

Gamboa sostuvo que nadie tiene derecho a poner en riesgo el futuro de las próximas generaciones, al referir que los senadores del PRI están obligados a otorgarles una educación de mejor calidad y por ello se seguirán esforzando en promover mejores leyes, que cumplan con las exigencias que demandan las circunstancias actuales.

Estableció que es un hecho que la reforma constitucional en materia educativa fue un proceso transparente, de frente a la ciudadanía y al magisterio, cuyo resultado está avalado por ambas Cámaras del Congreso y los congresos estatales, conforme lo marca la Constitución.

“"La reforma educativa ya es constitucional, y no se va a permitir ningún retroceso en su aplicación, porque nadie puede estar conforme con la calidad que hoy ofrece la educación pública y resulta inmoral pretender que las cosas se mantengan igual. Las demandas deben tener como límite el marco de la legalidad y ser atendidas a través de una política de Estado, no con el formato de que quien protesta gana"”, dijo.

Pidió que se aplique una solución conjunta entre el gobierno federal y los estados, con la finalidad exclusiva de resguardar el Estado de Derecho.

ANGÉLICA MERCADO