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7 de noviembre de 2017 / 10:33 a.m.

SUTHERLAND SPRINGS.- Stephen Willeford estaba en su casa en Sutherland Springs, Texas, cuando su hija le dijo que escuchó disparos en la iglesia vecina. Entonces este ex instructor de tiro, de 55 años, inmediatamente tomó su fusil y corrió descalzo hasta la calle para enfrentar al hombre que acababa de matar a 26 feligreses.

Willeford es considerado héroe junto con Johnnie Langendorff, quien el domingo ayudó a perseguir en su camioneta a Devin Patrick Kelley.

"Escuché disparos, uno tras otros, muy rápido... y sabía que cada uno de esos disparos representaba a alguien, que estaba dirigido contra alguien, que no eran disparos al azar”, dijo Willeford del lunes en una entrevista con las televisoras KHBS/KHOG en Fort Smith y Fayetteville, Arkansas.

Relata que corrió descalzo hacia la iglesia, donde vio a Kelley, de 26 años, e intercambiaron disparos.

"Él me vio y yo le vi”, dijo Willeford. “Yo estaba parado detrás de una camioneta. Sé que le alcancé con un disparo. Él se metió en su vehículo y disparó un par de veces por la ventanilla. Cuando bajó la ventanilla, yo le disparé de nuevo”.

Cuando Kelley se alejaba, Willeford corrió hacia una camioneta detenida en una intersección y le dijo al chofer: “Ese tipo acaba de balear la iglesia bautista. Tenemos que detenerlo”.

El chofer, Langendorff, dijo que estaba en Sutherland Springs el domingo para recoger a su novia cuando un hombre que estuvo intercambiando disparos con Kelley se metió de repente en su camioneta.

“Se metió a mi camioneta y dijo: ‘Él acaba de balear la iglesia, tenemos que atraparlo’. Y yo le dije ‘vamos’”, dijo Langendorff, de 27 años, en conversación con The Associated Press el lunes.

Willeford dijo que él y Langendorff se mantuvieron en contacto con los servicios de emergencias mientras perseguían a Kelley. Dijo que Kelley finalmente chocó con una señal de carretera y el vehículo se metió en una zanja.

Willeford dice que él entonces salió de la camioneta, apuntó su fusil al vehículo de Kelley y le gritó para que saliera. Pero Kelley no se movió.

Langendorff dijo que la policía llegó cinco minutos más tarde. Basados en la evidencia en el sitio, los investigadores piensan que Kelly murió de un balazo autoinfligido.

ilp