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28 de octubre de 2016 / 01:13 p.m.

CARACAS. - A pesar de que las calles de Venezuela lucían con menos movimiento de lo habitual, el paro nacional convocado por la oposición concitaba sólo una tímida acogida el viernes, tras las amenazas del Gobierno de Nicolás Maduro de tomar el control de los negocios que no abrieran al público.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocó a una huelga general de 12 horas, en protesta por la paralización de un referéndum revocatorio contra el mandatario socialista, tensando aún más el ya caldeado ambiente político.

Venezolanos abren negocios pese a paro convocado contra Maduro
Algunos venezolanos simplemente dijeron que no podían darse el lujo de permanecer en su casa. | FOTO: REUTERS
Venezolanos abren negocios pese a paro convocado contra Maduro
Venezuela atraviesa una de las peores crisis de su historia contemporánea. | FOTO: REUTERS
Venezolanos abren negocios pese a paro convocado contra Maduro
El Gobierno amenazó con tomar el control, con ayuda de las Fuerzas Armadas, de las empresas que se plegaran al paro. | FOTO: REUTERS
Venezolanos abren negocios pese a paro convocado contra Maduro
En Caracas las panaderías, farmacias y supermercados estaban abiertos.  FOTO: AP
Venezolanos abren negocios pese a paro convocado contra Maduro
En el resto del país, la medida se cumplía a medias. | FOTO: AP

"No estoy de acuerdo con el gobierno de Maduro, pero tuve que abrir porque, como está la situación en el país, es muy difícil dejar de trabajar un día", se lamentó Alfonso Brito, dueño de un puesto de meriendas en el este de Caracas que, por la huelga, vendía menos de lo usual.

A pesar de que la oposición calificó el paro como un "éxito" exhibiendo fotos de calles semidesiertas, en Caracas las panaderías, farmacias y supermercados estaban abiertos y con las ya habituales filas de compradores en busca de bienes escasos. En el resto del país, la medida se cumplía a medias.

Venezuela atraviesa una de las peores crisis de su historia contemporánea, con la inflación más alta del mundo, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas. La oposición responsabiliza a Maduro, por lo que busca revocar su mandato.

Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral pospuso la consulta, prácticamente enterrando la posibilidad de que se haga antes del 10 de enero de 2017. Si se celebrara luego de esa fecha y Maduro es revocado, no se realizarían elecciones y el vicepresidente concluiría su mandato hasta el 2019.

Desde la víspera, Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del Gobierno, amenazó con tomar el control, con ayuda de las Fuerzas Armadas, de las empresas que se plegaran al paro.

Las advertencias parecían haber calado en las grandes industrias, cuyos gremios dejaron en manos de sus trabajadores la decisión de acudir a trabajar.

En provincias, militares multaron a varios negocios que no abrieron, advirtiéndoles con carteles pegados en sus rejas.

Maduro, cuya popularidad ha caído bruscamente desde que asumió como presidente en el 2013, asegura que la oposición busca asestarle un golpe de Estado, un calco del que alejó brevemente del poder a su antecesor, el fallecido Hugo Chávez.

Además de la huelga y una masiva protesta en la semana, la oposición está llevando a cabo una juicio político contra Maduro en la Asamblea Nacional con el fin de desbancarlo.