AP
8 de marzo de 2014 / 08:35 p.m.

Caracas — Opositores y oficialistas tomaban este sábado las calles de la capital en una nueva medición de fuerzas, en medio de la tensa situación que vive el país por las protestas callejeras contra el gobierno que se vienen registrando desde hace más de un mes, mientras la comunidad internacional sigue insistiendo en un llamado al diálogo entre las partes.

Varios miles de opositores realizaron este sábado la marcha de las "Ollas vacías" en el norte de la capital, haciendo un ruido ensordecedor de cacerolas y cornetas, y enarbolando pancartas en las que se leía "No hay, no hay ¿Hasta cuándo?".

Los manifestantes protestaron así contra la inflación galopante, que alcanzó a inicios de año una tasa anualizada de 56,3%, y los problemas graves de abastecimiento de algunos alimentos y bienes básicos que se han agudizado en los últimos meses debido a la entrega retardada de las divisas por parte del gobierno, lo que ha afectado el ingreso de importaciones al país.

El índice de escasez, que mide la disponibilidad de productos en los comercios, saltó en enero pasado a 28%, uno de los niveles más altos desde el 2009 cuando el Banco Central de Venezuela comenzó a difundirse el indicador.

"Hay que hacer una presión para que de alguna manera se haga algo... Hay mucha escasez, es muy difícil conseguir las cosas", comentó María Gómez, una arquitecta de 43 años, mientras sonaba de manera incesante una olla con una cuchara en medio de la protesta.

La marcha opositora no pudo llegar a su destino, que era la sede del Ministerio de Alimentación, debido a que varios miles de guardias nacionales, con equipos antimotines y tanquetas, bloquearon todos los accesos al lugar.

El líder opositor y gobernador del estado central de Miranda, Henrique Capriles, rechazó la decisión que tomó el gobierno de bloquear con miles de militares el paso de los manifestantes, y dijo a la prensa, mientras caminaba en la concentración, que no "no se puede criminalizar" las protestas.

"En vez de escuchar a los venezolanos, envían a los funcionarios y a grupos paramilitares armados, por ellos mismos, a disolver las manifestaciones. El error más grave que comete el gobierno es subestimar lo que está pasando en las calles", expresó Capriles al responsabilizar al gobierno del Nicolás Maduro de los problemas de escasez.

"Todo este despliegue militar demuestra el culillo gigante de Nicolás y su gobierno frente a la protesta con contenido, en contra de los graves problemas que hoy viven los venezolanos", afirmó el ex candidato presidencial que fue derrotado por Maduro en las elecciones presidenciales de abril pasado por un estrecho margen de 1,4% (224.739 sufragios).

Algunas de las áreas cercanas a las avenidas donde marcharían los opositores amanecieron el sábado tomadas por varios miles de policías y guardias nacionales con equipos antimotines, mientras varias tanquetas y vehículos de la Guardia Nacional fueron estacionadas en la sede del Ministerio de la Alimentación.

También se realizaron marchas similares contra la escasez en los estados Zulia, Barinas, Táchira, Carabobo y en la isla de Margarita.