reuters
18 de febrero de 2016 / 08:36 a.m.

Caracas. - El Gobierno socialista de Venezuela devaluó su moneda en un 37 por ciento y subió, por primera vez en casi 20 años, el precio de la gasolina más barata del mundo, buscando hacerle frente a la aguda crisis económica que azota al país petrolero.

El presidente Nicolás Maduro hizo los anuncios la noche del miércoles y llamó a los venezolanos a apoyar sus decisiones.

"Esto es una medida necesaria, una acción necesaria, yo la asumo", dijo durante un largo discurso televisado.

Como parte de una reestructuración cambiaria, Venezuela tendrá desde este jueves un sistema de cambio de bandas dual, desde las tres tasas actuales. Y desde el viernes, la gasolina de más alto octanaje costará 62 veces más, pero seguiría como una de las más baratas del mundo.

Adicionalmente, el mandatario adelantó que el Gobierno revisará los precios controlados de productos, que reconoció que están "desfasados", y dijo que procederá a ordenar su sistema estatal de producción, importación y distribución de alimentos.

Venezuela sufre una profunda crisis caracterizada por una recesión económica, la inflación más alta del mundo y una tozuda escasez de bienes básicos que se ha agravado con el desplome de los precios del crudo, su principal fuente de divisas.

Buscando amortiguar el impacto de las medidas que podrían poner presión a la inflación, Maduro también decretó un incremento del salario mínimo en un 20 por ciento, a 11.578 bolívares, equivalente a unos 1.158 dólares al tipo de cambio más fuerte, pero apenas 11 dólares en el mercado ilegal.

El tipo de cambio más fuerte, usado para importar bienes prioritarios como alimentos y medicinas, pasará a 10 bolívares por dólar desde los 6,3 bolívares actuales.

El segundo tipo de cambio, que el presidente calificó como "complementario y flotante", arrancará en 203 bolívares por dólar, valor al que cotizaba al cierre del miércoles el sistema cambiario conocido como Simadi.