16 de febrero de 2014 / 03:48 p.m.

Caracas. — Las fuerzas de seguridad venezolanas usaron el sábado gases lacrimógenos para dispersar a estudiantes que se dirigían a la principal autopista de la capital y evitar que la bloquearan al cumplirse el cuarto día consecutivo de manifestaciones contra el gobierno.

El alcalde del municipio capitalino Chacao, Ramón Muchacho, en cuyas inmediaciones se registró el incidente, declaró a la prensa que los estudiantes caminaban "pacíficamente en dirección a la autopista... cuando fueron repelidos con gases lacrimógenos". No hubo informes de heridos graves.

Los estudiantes respondieron arrojando piedras a los agentes y poco después se reagruparon en una zona cercana.

Posteriormente Muchacho tuiteó que 10 personas habían sido lesionadas, ninguna con heridas de bala.

En los tres días anteriores, cientos de manifestantes bloquearon el tráfico durante varias horas con el fin de exigir justicia para los dos estudiantes asesinados el miércoles en medio de enfrentamientos con la policía y las milicias armadas progubernamentales.

Horas antes, durante un discurso tras el término de una marcha oficialista de apoyo a su gestión, el presidente Nicolás Maduro advirtió que no tolerará más bloqueos en las vías del país.

El choque entre estudiantes y agentes de la Guardia Nacional se produjo horas después de que varios miles de empleados públicos y partidarios del gobierno venezolano salieron el sábado a marchar para respaldar a Maduro y condenar los violentos incidentes ocurridos esta semana en Caracas y otras ciudades del país, los cuales dejaron tres muertos, 66 heridos y decenas de detenidos.

En un discurso ante sus seguidores que se transmitió en cadena nacional de radio y televisión, el presidente acusó a sus opositores de usar "a un grupo de muchachos que han adoctrinado en el odio... que han dicho que no van a salir de la calle hasta que Maduro renuncie" con el fin de desestabilizar a su gobierno y derrocarlo.

El mandatario advirtió que no tendrá debilidad alguna para enfrentar las protestas estudiantiles que se han extendido por las principales ciudades del país.

"El fascismo se combate con la ley y con la justicia y con castigos severos", manifestó.

El presidente ha dicho que los recientes hechos violentos en el país serían parte de un plan, apoyado por Estados Unidos, para replicar los disturbios que precedieron el golpe de 2002, en el cual Chávez salió brevemente del poder.

En Washington, el Departamento de Estado negó que tuviera alguna participación en la política de Venezuela.

de enfrentamientos con la policía y grupos progubernamentales llamados "colectivos", a los que líderes de oposición identifican como organizaciones "paramilitares".

Los grupos defensores de los derechos humanos advirtieron que el gobierno está abusando de su autoridad y tratando de intimidar a los oponentes, al tiempo que impide que los medios locales e internacionales difundan sus informes.

El Bloque de Prensa Digital de Venezuela, que agrupa a los medios digitales más importantes del país, advirtió en un comunicado que "sin seguridades para el ejercicio pleno de sus actividades, no será posible la práctica de la libertad de expresión en Internet".

La declaración llega un día después de que Twitter publicó instrucciones en español para que sus usuarios en Venezuela puedan ver imágenes pese a un supuesto bloqueo, que la red social sospecha pudo ser impuesto por funcionarios del país sudamericano.

Las autoridades venezolanas negaron estar vinculadas a las fallas de Twitter.

Por su parte, Enrique Altimari, líder estudiantil de la privada Universidad Monte Ávila de Caracas, exhortó a sus compañeros a evitar las protestas nocturnas, como el municipio Chacao, donde el miércoles se registró la tercera víctima mortal en la semana luego de que desconocidos en motocicletas abrieran fuego contra manifestantes.

AP