AP
28 de abril de 2017 / 11:33 a.m.

EL CAIRO.- El Papa Francisco arribó a Egipto el viernes para una visita de dos días en la que espera presentar un frente unido cristiano-musulmán para repudiar la violencia cometida en el nombre de Dios.

El Sumo Pontífice mantendrá reuniones con dirigentes políticos y religiosos y participará en una conferencia internacional de paz organizada por Al Azhar, el principal centro mundial de islam sunita.

También expresará solidaridad y llevará un mensaje de paz a un país que enfrenta desde hace años una insurgencia dirigida por una filial del grupo Estado Islámico.

Asimismo, buscará dar ánimos a la comunidad cristiana egipcia después de tres ataques suicidas -dos de ellos el Domingo de Ramos- que dejaron al menos 75 muertos. Los ataques fueron reivindicados por el EI.

El Papa bajó del jet de Alitalia para una recepción con alfombra roja en las primeras horas de la tarde. Una niña de vestido blanco y un niño de traje negro le entregaron ramos de flores.

Desde el aeropuerto, el pontífice fue transportado al opulento palacio presidencial de Ittihadya para una reunión con el presidente Abdel Fatá el-Sisi. Una banda militar interpretó los himnos de la Santa Sede y Egipto.

Posteriormente, Francisco visitará Al-Azhar, la venerada sede de aprendizaje del islam sunita, con mil años de historia. Allí se reunirá en privado con el gran imán jeque Ahmed el-Tayeb y participará en una conferencia internacional de paz por la tarde.

El objetivo es llevar un mensaje de paz a un país golpeado por ataques extremistas islámicos y fomentar una cultura de respeto y tolerancia hacia las minorías religiosas, dijo el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano.

“La cuestión fundamental es la educación, y educar a aquellos con creencias religiosas diferentes, especialmente los jóvenes, para que tengan un gran respeto por otras confesiones”, dijo Parolin al diario vaticano L’Osservatore Romano. “La cuestión del lenguaje es fundamental: cuando utilizas un lenguaje violento, existe el peligro de que pueda derivar en actos violentos”.

Tras visitar Al-Azhar, Francisco acudirá a la sede de la Iglesia copta ortodoxa, a la que pertenecen en torno al 10 por ciento de los 92 millones de egipcios para un encuentro con el patriarca Tawadros II.

Francisco y Tawadros presidirán un servicio religioso ecuménico en la iglesia de San Pedro, la capital copta que sufrió un ataque suicida en diciembre reivindicado por milicianos del grupo extremista Estado Islámico. Treinta personas murieron.

Aunque Francisco ha rechazado utilizar el 'Papamóvil' blindado que utilizaron sus predecesores en viajes al extranjero, se han tomado otras precauciones para las 27 horas que pasará en El Cairo. Las calles en torno a la catedral ortodoxa y la embajada vaticana se cortaron al tráfico de autos y la policía llenó el lujoso barrio de El Cairo donde el Papa pasará la noche del viernes.