3 de octubre de 2014 / 05:05 p.m.

La Meca.- Preocupados por salvaguardar el peregrinaje islámico a La Meca de la amenaza del ébola, las autoridades saudíes están vigilando a los peregrinos que llegan de África Occidental y desplegaron laboratorios móviles para chequear a cualquier sospechoso rápidamente.

El reino espera casi 3 millones de peregrinos en el hach de este año, incluyendo 1,4 millones desde el exterior.

El Ministerio de Salud dijo el jueves que ha estado trabajando con la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para contener la amenaza del ébola, que ha provocado la muerte de 3.300 personas en África Occidental este año.

"Vinimos desde Lagos y pasamos por controles allí y de nuevo hemos sido chequeados aquí en Arabia Saudí, así que estamos seguros de que no tenemos nada", dijo Abdelsamad Shoudany, un médico nigeriano junto a la Gran Mezquita en La Meca.

Adentro de la mezquita, una multitud de personas celebraban los primeros ritos de hach, caminando alrededor de la Kaaba, la construcción con forma de cubo hacia donde se dirigen a rezar los 1.600 millones de musulmanes de todo el mundo, y que consideran el centro geográfico de su fe.

Algunos peregrinos, vestidos con simples batas blancas, utilizaban máscaras faciales o guantes quirúrgicos para protegerse de la transmisión del ébola u otras enfermedades como el Síndrome Respiratorio de Oriente Próximo (MERS, por sus siglas en inglés).

"He esperado toda mi vida para venir aquí y honestamente deseo morir aquí, así que contraer un virus es el último de mis temores. Como ve, ya estoy en una silla de ruedas", dijo Ismail Saleh, un peregrino egipcio de 71 años.

Algunos de los peregrinos que tomaron precauciones están siguiendo el consejo del Ministerio de Salud saudí, que inicialmente luchó para evitar un brote de MERS en abril y mayo que infectó a cientos de personas debido a procedimientos poco higiénicos en algunos hospitales.

Arabia Saudí, donde la enfermedad surgió en 2012, ha tenido 755 casos, de los cuales 320 murieron. Cuatro nuevos casos han sido confirmados en la última semana, incluyendo dos en Medina y Taif adonde los peregrinos suelen viajar, anunciaron las autoridades.

"No puedo darme el lujo de contraer MERS o ébola o ningún virus. Tengo una familia que cuidar", dijo Rubina Fahim, una mujer paquistaní, madre de tres niños.

FOTO Y TEXTO: REUTERS