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4 de marzo de 2016 / 05:02 p.m.

Río de Janeiro.- La policía brasileña detuvo el viernes para conducir a un interrogatorio al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y allanó varias casas y en otras edificaciones vinculadas a él y su familia, lo que dejó a una de las figuras políticas más importantes del país más cerca de quedar implicado en el escándalo de corrupción de la gigante petrolera estatal Petrobras.

La policía se presentó el viernes temprano en el domicilio de Silva en las afueras de Sao Paulo, en la sede de su Instituto Lula, una organización sin ánimo de lucro, y otras propiedades, dijo la policía en rueda de prensa en la ciudad sureña de Curitiba, donde está radicada la investigación de Petrobras.

Amparados en una orden que obligaba a Silva a responder una serie de preguntas, el ex presidente fue conducido a la sede de la policía federal en el aeropuerto paulista de Congonhas. El portavoz del Instituto Lula, Jose Chrispiniano, dijo que Silva declaró durante casi cuatro horas.

"Nadie está exento de ser investigado en este país", dijo el fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima. "Cualquiera en Brasil está sujeto a investigación cuando existen indicios de un crimen".

Lula da Silva reaccionó con indignación y dijo que el caso de corrupción de Petrobras se ha convertido en una cacería de brujas en contra de él y al Partido de los Trabajadores, o PT.

En un discurso, Silva sugirió que la élite brasileña está buscando "criminalizar al Partido de los Trabajadores, criminalizar a Lula  para poder continuar en el poder."

Dijo que lo sucedido hoy había fortalecido su deseo de lanzarse a la presidencia en 2018, aunque precisó que aún no lo había decidido del todo.

También dijo que ya respondió a las preguntas de los investigadores en tres ocasiones y lo habría de nuevo, sin su escolta policial, si se le pide.

"Me sentí como un prisionero esta mañana", dijo Lula da Silva, "Yo creo que merezco más respeto que esto".

Funcionarios dijeron que están investigando ingresos por 30 millones de reales en pagos por discursos y donaciones realizadas al Instituto Lula por empresas de construcción que son actores clave en el caso de corrupción de Petrobras.

También investigan si renovaciones y otras obras efectuadas en una casa de campo y un apartamento frente a la playa utilizados por Silva y su familia fueron favores recibidos a cambio de beneficios políticos.

En declaraciones a la cadena de televisión O Globo, Igor Romario de Paula, funcionario de la policía federal, dijo que el interrogatorio a Silva "transcurrió en calma", y agregó que Silva "respondió a las preguntas que se le plantearon".

Los abogados de Silva pidieron a la Corte Suprema suspender la investigación en contra del ex mandatario, pero la Corte tiene que pronunciarse al respecto.

El Instituto Lula dijo en un comunicado que "nada justificaba" lo sucedido en la mañana y negó que se hubiera cometido delito alguno.

"El Instituto Lula reafirma que Lula nunca ocultó su patrimonio ni recibió ventajas indebidas antes, durante y después de gobernar el país", dice el comunicado, que alude al expresidente por su nombre más conocido.

La semana pasada, Silva rechazó insinuaciones de corrupción y acusó a la prensa y la oposición de difundir "mentiras, filtraciones y acusaciones de criminalidad".

Enfrentamientos entre seguidores y detractores de Silva se produjeron frente a la vivienda de Lula da Silba en el suburbio paulista de Sao Bernardo do Campo y las imágenes de la cadena de televisión O Globo mostraban a una multitud en el aeropuerto de Congonhas, donde cientos de seguidores del PT coreaban consignas a favor de Lula.

El fiscal Lima dijo que la decisión de interrogar a Silva en la sede policial obedeció a razones de seguridad, y para evitar manifestaciones y obstrucciones.

En Twitter, el pasado candidato presidencial de la oposición, Aecio Neves, y que perdió por un estrecho margen contra Rousseff en la elecciones de 2014, dijo que "el avance de la investigación... es un paso definitivo para que los brasileños conozcan la verdad".

Analistas legales dijeron que el hecho de Silva fuera conducido a un interrogatorio indica que cualquier investigación en su contra apenas estaba en sus primeras fases.

"La policía todavía está recabando pruebas. No hay prueba irrefutable porque si lo hubiera, no serían necesaria la búsqueda", dijo Jair Jaloreto, un experto en lavado de dinero en Sao Paulo.

Durante una rueda de prensa, funcionarios de la policía dijeron que estaban ejecutando 44 órdenes judiciales como parte de la más amplia investigación judicial que se haya realizado en Petrobras, y conocida como la operación "autolavado".