AP
26 de junio de 2016 / 10:38 a.m.

Madrid. — Los españoles acudieron el domingo a votar en una repetición sin precedentes de las elecciones con las que pretenden acabar con seis meses de estancamiento político. El país lleva sin un gobierno electo desde los inconcluyentes comicios de diciembre.

El fuerte descontento popular con el gobierno por el alto desempleo, los recortes de servicios como la salud y la educación y los incesantes escándalos de corrupción han sido el centro del debate electoral en estas últimas dos semanas.

Las encuestas de opinión en las últimas semanas pronostican unánimemente que ningún partido obtendrá votos suficientes para formar gobierno por sí solo. Entonces España se vería sometida a nuevas y prolongadas negociaciones y posiblemente incluso una nueva elección.

Vota España otra vez para romper estancamiento político
La nueva ronda de negociaciones podría verse complicada por el apoyo a la alianza de izquierdas Unidos Podemos. | AP
Vota España otra vez para romper estancamiento político
Pablo Iglesias, el profesor universitario que lidera Unidos Podemos, ha dicho reiteradamente que quiere un pacto con los socialistas para desplazar a Rajoy. | AP

Según las encuestas más recientes, el Partido Popular, de derechas, será el más votado, pero sin alcanzar la mayoría parlamentaria que tuvo de 2011 a 2015. Su líder Mariano Rajoy se postula a reelección como presidente del gobierno.

De acuerdo con la Constitución, el gobierno electo debe obtener un voto de confianza con más del 50% de los 350 votos antes de asumir. Si no lo consigue, una segunda votación 48 horas después debe darle el 50% de los votos emitidos y en este caso algunos partidos puede abstenerse y dejar que otro asuma el poder a cambio de concesiones.

La nueva ronda de negociaciones podría verse complicada por el apoyo a la alianza de izquierdas Unidos Podemos, que incluye al Podemos de extrema izquierda con comunistas y Verdes y según las encuestas será el segundo más votado. Con ello, el Partido Socialista, de centroizquierda, que tradicionalmente se ha alternado en el poder con el Partido Popular, quedaría desplazado al tercer lugar. El partido Ciudadanos, de tendencia derechista, quedaría cuarto.

España vota cuatro días después que un referéndum en el Reino Unido resolvió el abandono de la Unión Europea, pero según Antonio Barroso, un analista en Londres con la consultora política Teneo Intelligence, es "improbable" que el Brexit afecte los comicios españoles.

La votación finaliza a las 1800 GMT. Se prevén resultados de boca de urna con proyecciones para minutos después y el recuento de la mayoría de los votos para el domingo por la noche.

A las 14:00 hora local la participación era del 36,9%, algo menos que en diciembre.

Frente a un lugar de votación en Madrid, muchos expresaron el deseo de una ruptura con el pasado.

"Voto por un cambio, para que nuestros políticos se den cuenta de que no estamos de acuerdo con lo que están haciendo", dijo María Jesús Genovar, profesora de 47 años que votó por Unidos Podemos.

Esta alianza promueve mejorar la seguridad laboral, aumentar el salario mínimo, reforzar el estado de bienestar y los servicios públicos.

Pero María José Escós, funcionaria de 59 años, dijo que no la atraían los nuevos partidos que trastornaron el sistema bipartidista tradicional en diciembre.

"Me gustaría que todo siga igual, como antes", dijo y añadió que votaba por los socialistas.

Después de las elecciones de diciembre, Rajoy no pudo obtener apoyo suficiente de partidos rivales para formar un gobierno en minoría o una coalición. Las negociaciones se prolongaron durante meses, ya que el líder socialista Pedro Sánchez tampoco pudo llegar a un acuerdo para gobernar.

Parte de la dificultad es que España nunca ha tenido un gobierno de coalición.

Pablo Iglesias, el profesor universitario que lidera Unidos Podemos, ha dicho reiteradamente que quiere un pacto con los socialistas para desplazar a Rajoy, pero uno de los grandes desacuerdos es que Iglesias insiste en permitir que la poderosa región de Cataluña realice un referéndum por la independencia, una posibilidad rechazada por todos los partidos tradicionales.

Ciudadanos está dispuesto a negociar con el Partido Popular y el PSOE, pero no quiere tratos con la extrema izquierda.