1 de febrero de 2015 / 04:21 p.m.

 

Tom Brady comenzó a ganar Súper Bowls cuando Russell Wilson era un adolescente y veía los partidos por televisión.

"Por supuesto que recuerdo ver a Brady", dijo Wilson el martes. "Ganó unos partidos increíbles. Remontadas increíbles. Pases increíbles. Espero que no pueda hacer cosas increíbles este año".

Cuando Wilson lidere a los Seahawks de Seattle en el Super Bowl ante Brady y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo, ambos quarterbacks saben que el desenlace tendrá impacto sobre sus legados en la NFL.

Wilson puede convertirse en el octavo mariscal de campo titular que conquista campeonatos del Súper Bowl en años consecutivos, y el primero desde que Brady lo logró hace 10 años atrás.

Según STATS, Wilson también sería el primero en coronarse en dos de sus primeros tres años en la liga (o mejor dicho, el primer quarterback titular en alcanzar dos Súper Bowls tan rápidamente).

Brady, en tanto, salió campeón en 2002, 2004 y 2005. Desde entonces, tiene foja de 0-2 en el Súper Bowls, con un par de derrotas ante los Giants de Nueva York en 2008 y 2012.

"Cada vez que pierdes el último partido de la temporada, pues duele", dijo Brady. "Las últimas dos veces que hemos estado en este partido, no pudimos sentenciar al final. Confiamos que este es nuestro día".

Una victoria sobre los Seahawks permitirá a Brady, de 37 años, igualar a su ídolo de niño, Joe Montana, y a Terry Bradshaw con cuatro títulos.

Pero un revés dejaría en 3-3 el registro de Brady en el Súper Bowl.

"Nunca te recuperas", comentó Brady sobre las derrotas. "Se adquiere perspectiva con el paso del tiempo y sabes que tuviste muy buenas temporada... Sería fabuloso para este equipo poder dejar un gran legado".

Cuando ganó su primer campeonato de la NFL en 2002, con una victoria 20-17 sobre los Rams de San Luis, Brady cumplía su primer año como titular y el segundo en la liga.

Tres ser tomado en la sexta ronda del draft, Brady pasó de suplente a titular tras la lesión del quarterback Drew Bledsoe. El resto es historia.

"Tom Brady ha logrado tantas cosas en los últimos 15 años", acotó el tight end de los Patriots Tim Wright.

¿Quién se atrevería discutir lo contrario?

Luego de responder al tipo de preguntas que son normales en el día de prensa, como su música favorito (Jay-Z recibió una mención) y su cabello, Brady se refirió a su sitial en la liga.

Sabe bastante bien que consagrarse en el Súper Bowl es algo esencial a la hora de valorar las trayectorias de los quarterbacks. Y Brady recuerda la sensación de haber levantado tres veces el Trofeo Lombardi en un lapso de cuatro años hace una década atrás.

"Estas cosas ocurrieron tan rápidamente en ese momento. Ni siquiera pude darme cuenta lo que ocurría", dijo Brady. "No es que no aprecie esas experiencias. Por supuesto que sí. Pero ... tuvimos una par de malas":

Wilson, de 26 años, aún no completa una temporada en la NFL que no haya tenido al menos una victoria de su equipo en la postemporada.

Su estilo es distinto al de Brady en el campo de juego, superior en cuanto a correr en el balón e improvisar sobre la marcha. Wilson también tiene un buen brazo, capaz de poner el balón en el blanco señalado, como se pudo ver en el envío de 35 yardas en tiempo extra que certificó la victoria en el campeonato de la Conferencia Nacional ante los Packers de Green Bay.

Pero antes de una tardía reacción, Seattle estuvo abajo por 16 partidos. Su efectividad como pasador era de cero al irse al descanso, y terminó el partido con cuatro intercepciones.

No estuvo inquieto sobre ello el martes. Lo importante fue el marcador final.

"Quiero que se me considere como un ganador", dijo Wilson, quien se ha dejado crecer una tupida barba. "Ese es el objetivo de un quarterback: ganar, ganar, ganar".

En el Súper Bowl del año pasado, Seattle trituró 43-8 a los Broncos de Denver, con Peyton Manning. Esa victoria forma parte del récord de 10-0 que ostenta Wilson en choques particulares contra quarterbacks que han ganado el título de la liga.

Ese récord podría quedar en 11-0 este domingo.

"Repetir en el Súper Bowl es algo inmenso", dijo Wilson. "Una experiencia única".

No en el caso de los quarterbacks de este partido.

AGENCIAS