14 de febrero de 2015 / 05:43 a.m.

Con varios cambios en su oncena titular, Guillermo Vázquez mandó a sus dirigidos a un terreno de juego hostil, en el que históricamente se les ha complicado ganar. Memo prescindió de los elementos foráneos de su alineación y en lugar de Silvio Torales y Jonathan Ramis, ingresaron Javier Cortés y el novel Omar Islas, con apenas 18 años y cumpliendo apenas su primer torneo en el máximo circuito. Josecarlos Van Rankin jugó en la contención, junto a David Cabrera.

El inicio del cuadro universitario fue trepidante, insistente en la ofensiva, eléctricos y rápidos. La incorporación de Islas le dio dinámica a la banda derecha, reforzada por Javier Cortés, que lució bien como lateral en la zona defensiva. Antes del minuto 15, Pumas ya había creado más de cuatro oportunidades francas de gol, aunque había desperdiciado cada una de ellas en el último toque. De Xolos, muy poco.

Poco a poco, con la retención de la pelota y dándole circulación a la esférica, Tijuana fue volviéndose un rival más peligroso. Cuando los Xolos avisaban con morder, al 17', Gabriel Hacuhé tomó el balón delante del mediocampo, recortó a Gerardo Alcoba con facilidad y se incrustó entre la zaga, para servir a Alfredo Moreno e inaugurar el marcador a favor del local.

Apenas habían pasado un par de minutos, cuando Juan Arango, vía tiro libre, aumentó la ventaja, al 20', en un tiro libre que entró pegado al poste izquierdo de Saldívar. Pumas desperdició su mejor momento y a los locales les bastó con un par de pinceladas, de individualidades, para inclinar el electrónico a su favor. La reacción de Memo Vázquez avisaba de lo sorpresivo y trepidante del ataque rival.

La diferencia entre Pumas y Tijuana era el mediocampo. Entre Van Rankin y Cabrera pasaba el cuadro fronterizo, mientras que en el ataque, Omar Islas se fue diluyendo, Dante y Herrera no pesan sin el balón e Ismael Sosa desapareció en su aporte ofensivo. De la versión inicial del cuadro felino, solo destellos. Así, con la visita venida a menos, terminó el primer tiempo. No se veía por dónde o cómo acabar con el trabuco enemigo.

Para el complemento, Universidad Nacional ofreció una versión más intensa, que trató de acortar distancias con el ida y vuelta constante. Los del Pedregal trataron de abrir el campo desde los costados. Sin variantes. Memo Vázquez modificó y le dio ingreso a Jonathan Ramis y al juvenil Jesús Gallardo. El estratega sabía que necesitaban recuperar el control del balón, para figurar en el cotejo.

Con las incorporaciones, Pumas fue más incisivo, asistió más al frente, pero careció de contundencia, de efectividad en el último toque. Desesperados, más de un pumas vio la amonestación al reclamar airadamente a César Arturo Ramos, el árbitro. Esa misma desesperación se hizo presente en la zaga, cuando Darío Verón derribó a Henry Martín, para que el colegiado marcara penal al 78'. Juan Arango puso cifras definitivas desde los doce pasos. Xolos era sumamente superior y vencía 3-0 a una endeble escuadra visitante.

Pumas mostró una cara desconocida en la segunda mitad del encuentro. Universidad no tuvo ni pies ni cabeza y aunque es muy temprano en el torneo, Tijuana le propinó su tercera derrota en seis fechas disputadas. El escenario luce inmejorable para los azuriazules, pues dentro de una semana reciben al campeón en su campo y después visitan a Chiapas, en Tuxtla. Las cosas no lucen bien y Universidad se hunde como la peor defensiva del certamen, con 12 tantos recibidos.

CORTESÍA LA AFICIÓN