20 de septiembre de 2013 / 03:31 p.m.

México • En el Zócalo capitalino la bandera ondea a media asta recordando los sismos de 1985, y a unos metros del mástil, una treintena de hombres cargan tubos y lonas, se trepan en estructuras metálicas, atornillan piezas entre sí y aseguran los tubos contra la superficie.

Instalan carpas, que esta vez no serán utilizadas para un campamento como el que la CNTE mantuvo cuatro meses y cinco días en el Zócalo. Esta vez, los tendales darán techo al centro de acopio más grande del país, que organiza el gobierno federal para enviar ayuda a los damnificados por los meteoros Manuel e Ingrid, que golpearon en el Pacífico y Golfo de México.

En el margen sur del Zócalo, que da a la calle Pino Suárez, voluntarios ya trabajan en un centro de acopio instalado en su totalidad, es el coordinado por el Gobierno del Distrito Federal, pero aunque tengan la intención de ayudar, solo unos cuantos civiles tienen acceso a este punto.

Toda la periferia de la Plaza de la Constitución sigue custodiada por policías capitalinos, y los accesos cerrados con las vallas instaladas desde el pasado viernes, después del desalojo de los maestros de la CNTE.

Los víveres llegan a la carpa del GDF de la siguiente forma: los donadores dejan los productos en los bajos del Antiguo Palacio de Ayuntamiento; ahí, voluntarios y empleados de la Secretaría de Desarrollo Social capitalina reciben, organizan, empacan y cargan todo para después dejarlo bajo los toldos.

En tanto, el centro del acopio que organiza el gobierno federal avanza despacio. Hay que esperar a que se terminen de instalar las carpas, y cada una será administrada por diferentes dependencias. Las que ya están listas son la del DIF frente a la Catedral, de la Sedena y Semar frente a Palacio Nacional, y la de la Policía Federal frente al Antiguo Palacio de Ayuntamiento.

En estas cuatro carpas, los trabajadores, soldados, marinos y policías almacenan algunos de los productos que llegan al depósito de víveres del gobierno capitalino, y preparan la logística que seguirán cuando ya esté listo ciento por ciento el centro de acopio del gobierno federal.

Acomodan varias mesas y designan cada una para los diferentes artículos a recibir: enlatados, productos de higiene personal y de higiene doméstica, entre otros. Otro grupo arma cajas de cartón en la que los productos serán colocados para facilitar su transportación.

Uno de los hombres que participa en la instalación de las carpas advierte que el trabajo quedará listo antes de que concluya el jueves.

Y así es. En el lugar donde hace una semana todavía estaba instalado el gran plantón de los maestros, ayer por la noche el centro de acopio estaba completamente instalado y en perfecto funcionamiento.

— CRÓNICA POR LILIANA CAVAZOS