SANTIAGO FOURCADE @SANTIAGO4KD Y VÍCTOR MARTÍNEZ @VICTORMTZLUCIO
28 de enero de 2016 / 06:34 a.m.

Buenos Aires.- Esta es la Villa 21-24 en Buenos Aires, Argentina, aquí abundan la pobreza, la marginación y el olvido de las políticas públicas. Escenario propicio para que los jóvenes caigan no solo en la adicción al 'Paco', la cocaína en piedra; también las carencias llevan al narcotráfico como vía para conseguir una vida fácil.

Es aquí donde conocimos al Padre Pepe, José María Di Paola, recibió hace años la orden de Jorge Bergoglio; "hay que salir del templo e ir a donde hay problemas".

"Creo que Bergoglio es el obispo que, en Buenos Aires enseñó, que hay otro tipo de gobernar o dirigir, que es no estar en el centro, sino ir a la periferia, lo que él llama la periferia territorial o existencial, creo que lo enseña, ahora en forma más permanente, pero él lo vivió primero", dice el Padre José Di Paola.

Así comenzó la tarea que le llevó a pasar 13 años a cargo de la villa 21, entre los jóvenes relegados por el sistema.

"Muchos que no saben o no entienden, confunden o piensan que somos asistentes sociales, y no es así, la transformación que estamos realizando la hacemos desde la fe", puntualizó.

No ha sido fácil, a fines del 2010, cuando él y otros sacerdotes denunciaron en un documento que los narcotraficantes estaban inundando las villas con el "paco" llegaron las amenazas de muerte, o se van o se callan. Le hicieron saber que había una bala lista para él…

"Nosotros hicimos un documento que fue muy fuerte que se llama 'Las drogas, las villas, despenalizadas de hecho', porque en los mundos intelectuales se discutía sobre la liberación y legalización de algunas sustancias, pero la realidad era que los barrios pobres, la gente se estaba muriendo por la droga, entonces ahí se llevaba, se traía se consumía sin problema. Yo era el coordinador en esa época, me amenazaron de muerte, me quedé dos años pero recibiendo amenazas de forma permanente", contó el Padre.

Pero hasta esta fecha, el Padre Pepe sigue al frente del programa de recuperación ante las adicciones.

Las cámaras de Telediario estuvieron presentes en un día más de esta encomienda, justo en la inauguración de la nueva capilla en honor a la Madre Teresa de Calcuta, un nuevo reducto para que jóvenes como ellos enfrenten con la fe al fantasma de las drogas…

Para el Padre Pepe, sin embargo, no hay de otra, predicar con el ejemplo; no vivir con lujos, oler a pueblo a villa, con los marginados…
Aunque ya no recorren las calles juntos, la cercanía de Jorge Mario Bergoglio no se ha roto, y tampoco la tarea que les asignó: ser los curas villeros.