SANDRA GONZÁLEZ
10 de mayo de 2017 / 05:27 p.m.

MONTERREY.- Para ellas no hay festejo o regalo que las haga plenamente feliz, desde hace años quedó un vacío en su vida cuando sus hijos, esposos o hermanos desaparecieron en circunstancias que no han sido aclaradas por el Estado.

Son integrantes del grupo Amores y de la asociación civil Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos quienes se manifestaron en la Explanada de los Héroes este Día de Las Madres para recordar a las autoridades que aún hay cientos de casos pendientes por resolver.

Entre ellas se encuentra Maximina Hernández Maldonado, quien su hijo, José Everardo Lara Hernández, desapareció el 2 de Mayo de 2007 en Santa Catarina.

Durante estos 10 años ha hecho labor de madre, padre e investigadora para aportar datos.

“Todo lo que hay en el expediente yo lo investigué porque los agentes nunca hicieron nada”, dijo Maximina Hernández.

“No puede ser más audaz uno que ellos que están preparados para seguirla, por eso a veces a uno se le cae el amor porque esa gente trabaja por cobrar pero trabajan de oquis”, dijo.

En la misma situación se encuentra Rebeca Guerrero Arroyo, su hija, Claudia Gabriela Esparza Guerrero salió de casa el 9 de julio 2014 y nunca volvió.

“Yo voy a seguir hasta que la encuentre. Tienes un dolor profundo, no tienes, no sabes ni qué tanto te duele”, dijo.

En el grupo que cantó y oró por la localización de las demás víctimas, se encontraba Rosa María Velez. A su hijo Mauricio Alejandro lo secuestraron el 1 de agosto de 2011, lo encontró siete meses después. La prueba de ADN comprobó que uno de los seis cuerpos localizados en una fosa de Juárez era de él.

Sin embargo sigue en la lucha hasta que los responsables sean castigados y como apoyo para las demás mujeres que sufren al desconocer el paradero de sus hijos.

“Gracias a Dios que sé dónde está porque es una angustia muy grande, porque piensas dónde está, estará enfermo y son cosas que no se le desea a nadie”, dijo Rosa María Velez.

El grupo Amores y Cadhac tienen conocimiento de 1014 casos de desaparecidos en Nuevo León, de los cuales 158 han sido localizados, la mayoría sin vida.

“El perfil ahora son homicidios o ejecuciones, pero las personas que desaparecen no son encontradas. El grupo GEBI los encontraba, pero nos tenemos que volver más eficientes”, señaló Consuelo Morales de Cadhac.

Del total de personas desaparecidas, se estima que un 13 por ciento son mujeres. La mayoría de las víctimas se trata de jóvenes entre los 16 a 30 años de edad.

Para ellas no hay festejo o regalo que las haga plenamente feliz, desde hace años quedó un vacío en su vida cuando sus hijos, esposos o hermanos desaparecieron en circunstancias que no han sido aclaradas por el Estado.