18 de septiembre de 2014 / 01:40 a.m.

 

MONTERREY.- Una tragedia como la del Huracán Gilberto es casi imposible de olvidar, excepto para las autoridades.

Este miércoles, al cumplirse 26 años del acontecimiento que costó la vida de por lo menos 200 muertes oficiales, más cientos de desaparecidos, y destrozó la ciudad y otras partes del estado, nadie recordó poner al menos una ofrenda floral en el monumento de la Flama de la Solidaridad, erigido precisamente para recordar a las víctimas de lo que fue uno de los más terribles huracanes del siglo XX.

A diferencia de otras fechas menos históricas y más conmemorativas, ahora pasó de largo, y ni el Gobierno Estatal ni el municipio realizaron una guardia de honor en el lugar para honrar la memoria de las víctimas.

El lugar luce abandonado, y evidentemente desde hace tiempo no recibe un mantenimiento completo.

A pesar de que se encuentra sobre el puente que une a Gómez Morín y Gonzalitos, y es nudo de avenidas como San Jerónimo, Constitución y Morones Prieto, nadie ha notado que hace mucho tiempo está sin iluminar, porque alguien se robó el  poco cableado que tenía para los reflectores, que aún siguen ahí, aunque ciegos.

Lo que desapareció fue el tubo que protegía el cable. También algunas losetas que se desquebrajaron y en el centro otras destruidas al parecer por una fuga de agua que encontró ahí su salida.

También hay evidencias de que el lugar ha sido utilizado como comedor y hasta como hotel de paso por alguna pareja urgida de tiempo y dinero.

La Flama de la Solidaridad fue erigida hace 25 años, el 17 de septiembre de 1989, a un año del pasó del Gilberto por Nuevo León, para honrar la memoria de las víctimas y dejar una constancia para que las siguientes generaciones no las olvidaran.

Obviamente ésta no fue suficiente para recordarlos en este año.

FOTO: Especial

FRANCISCO ZÚÑIGA