MARILÚ OVIEDO | MULTIMEDIOS DIGITAL
25 de agosto de 2015 / 10:26 a.m.

Monterrey.- En Cadereyta, la familia Villareal Hernández busca salir adelante, para ello enfrenta una lucha contra la discapacidad y el analfabetismo.

La vida de esta familia cambió en 2012 cuando un grupo de delincuentes disparó en la cabeza a Margarita Hernández, la jefa de esta familia.

Luego de pasar semanas hospitalizada los doctores decidieron darla de alta, sin embargo las secuelas del disparo aún siguen latentes, pues debido a que la bala aún permanece en su cabeza, Margarita sufre de frecuentes convulsiones lo que la imposibilitado para continuar con su trabajo de empleada doméstica.

Margarita Hernández llegó a Monterrey a la edad de 13 años precedente de la Huasteca Potosina, lugar donde no había oportunidad de estudio para las mujeres, sólo se privilegiaba a los hombres, por lo que ahora, a la edad de 33 años no sabe leer ni escribir. 

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Margarita Hernández iniciará un curso en el INEA para aprender a leer y escribir. |MARILÚ OVIEDO

A tres años de que Margarita recibiera el balazo y pese a los estragos de su salud, la próxima semana iniciará un curso en el INEA con el cual espera aprender a leer, superarse y ayudar a Ricardo Villarreal, su esposo.

Ricardo, también sufre estragos en su salud, pues perdió la vista del ojo derecho y con el izquierdo solo ve sombras, lo cual le impidió seguir como maestro del INEA y ahora mantiene a su familia con lo que seca de la venta de chicles y semillas, sin embargo asegura que debido a su debilidad visual, algunas se aprovechan y le pagan menos de lo que cuesta el producto.

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El matrimonio Villarreal Hernández y sus hijas buscan salir adelante. |MARILÚ OVIEDO

Para Ricardo, le sería más fácil la venta si Margarita lo ayudara, sin embargo el que ella no sepa leer ha hecho imposible que esto suceda.

En el curso del INE, Margarita estará apoyada por un especialista el cual le ayudará a través del módulo denominado 'la palabra' a adquirir habilidades para dominar la lectura y escritura.

Según cifras del INEGI, existen 73 mil 242 personas analfabetas de los cuales el 2.2 por ciento de la población en Nuevo León tiene más de 15 años de edad, estadísticas en las que Margarita ya no quiere continuar.