ADA RODRÍGUEZ
19 de septiembre de 2016 / 07:14 p.m.

Monterrey.- En una fuente sin agua y con una espada sin pico, se encuentra la estatua del capitán general Diego de Montemayor, el monumento que vigila la Plazoleta en el Congreso del Estado tiene a sus espaldas un mural en donde se narra la transformación de la entidad, la cual inicia en 1596 con su fundación, y es precisamente a don Diego a quien se le adjudica este hecho, pues en ese año el escribano Diego Díaz de Berlanga redactó el acta de fundación de Nuestra Señora de Monterrey, hoy 419 años después ¿en dónde se encuentra este documento?

Antes de responder a esta pregunta, es necesario mencionar, que en la historia de Monterrey existen dos fundaciones más, la primera ocurrida a finales del siglo XVI a cargo del capitán Alberto del Canto, un hombre que bautizó a la ciudad como el Valle de Extremadura, y que hoy vigila desde la cima de una plataforma de concreto al Paseo de Santa Lucía al cual llamó Ojos de Santa Lucía.

La segunda fundación la realizó Luis Carvajal y de la Cueva, quien a diferencia de Alberto del Canto, sí tenía la autorización del rey Felipe II para poblar y fundar el Valle de Extremadura, sin embargo no lo logró, por lo que en 1596, después de la muerte de Carvajal, Montemayor, quien era uno de sus principales hombres, llegó al Valle y junto con 12 familias pobló y fundó la ciudad.

Alberto del Canto
El capitán Alberto del Canto, primer fundador de Monterrey, quien bautizó a la ciudad como el Valle de Extremadura. | ADA RODRÍGUEZ
CARVAJAL
Luis Carvajal y de la Cueva, hombre a quien se le El reconoce la segunda fundación de Monterrey. | ADA RODRÍGUEZ
Diego de Montemayor
El capitán Diego de Montemayor, nombró a la ciudad como Nuestra Señora de Monterrey.  | ADA RODRÍGUEZ

BUSCANDO EL ACTA
Uno de los lugares en donde se conserva parte de la historia del Estado, es el Archivo Histórico del municipio de Monterrey, ahí, el encargado de atención al usuario, Juan Manuel Puente López, quien desde hace ocho años trabaja en este departamento, mencionó que del acta de fundación sólo quedan testimonios, es decir, archivos que dan fe de lo que sucedió en 1596.

Como parte de los documentos digitales con los que cuenta el Archivo Histórico ubicado en el Museo Metropolitano de Monterrey, se encuentra un testimonio expedido en 1939, en él se lee “que en el archivo de esta presidencia exista un testimonio de las constancias relativas a la fundación de Monterrey, capital del Estado de Nuevo León, cuyas constantes existe una que refiere a la fundación de esta ciudad”, seguido de estas líneas, se inicia con el texto que redactó Diego Díaz de Berlanga, en el cual se lee lo siguiente:

“En el nombre de Dios Todopoderoso, y de la Gloriosa y Bienaventurada Santa María siempre Virgen y Madre de Dios, y señora Nuestra: sepan cuando este público Instrumento, carta de fundación como yo Diego de Montemayor Tesorero de la Real Hacienda de este Nuevo Reyno de León, Teniente de Gobernador y Capitán General para la Erradificación de él por el Rey Nuestro Señor, atento a las causas y razones expresadas sobre la venida a este Valle de Extremadura y Reyno para su población y pacificación”.

testimonio uno
Testimonio de 1939 sobre la fundación de Monterrey.|ESPECIAL
testimonio dos
El testimonio contiene el sello de la presidencia municipal de Monterrey. | ESPECIAL
TESTIMONIO TRES
El testimonio forma parte de los archivos digitales del municipio de Monterrey. | ESPECIAL
TESTIMONIO CUATRO
Actualmente este testimonio es una prueba del contenido en el acta original de Monterrey. | ESPECIAL
TESTIMONIO CINCO
En el testimonio se cita que el testimonio fue expedido a solicitud del C. Lic. Esteban González Westrup, jefe del departamento legal del municipio. | ESPECIAL

En el cierre del testimonio se menciona “ Es copia fiel y correcta exacta y cotejada del original al que ha principio se hace referencia y la expido a solicitud del C. Lic. Esteban González Westrup, jefe del departamento legal de esta presidencia para los usos que a dicho departamento sea necesario, el día 11 de julio del año de 1939”, firma el secretario del H. Ayuntamiento, Lic. Genaro Salinas Quiroga.

Para Juan Manuel Puente López, quien menciona tener un gran gusto por la historia y la investigación, explica que para él, el acta pudo perderse en las inundaciones que precedieron a la fundación, pero también en base a sus conocimientos sobre la historia del Estado ha creado una conjetura sobre el lugar en el que podría estar el acta.

Puente López considera que el acta de Fundación de Monterrey podría estar en el Archivo General de la Nación (AGN) o en España, debido a que fue el rey de España, Felipe II, quien desde un principio autorizó descubrir y poblar Monterrey, por lo tanto para Juan Manuel Puente, suena lógico pensar que Diego de Montemayor tuvo que rendirle cuentas al rey Felipe II, en medio de una época donde el catolicismo imperaba y los reyes al ser electos por el Papa en turno, eran la máxima autoridad.

MURAL DE LA FUNDACIÓN
El mural de la historia de Nuevo León relata la llegada de los colonizadores y la transformación del Valle de Extremadura en una ciudad próspera. |ADA RODRÍGUEZ

“Quién fue el que dio permiso a Luis Carvajal y de la Cueva poblar el noreste de México, fue el rey Felipe II, entonces financiado por el rey Felipe, a ¿quien tenían que darle cuenta ? al rey Felipe II ¿donde crees que fue a dar alguna copia? con el rey, entonces si no está en México en el AGN, Archivo General de la Nación, puede estar en España”, explicó.

La anterior postura de Juan Manuel Puente coincide con el libro ‘Breve historia de Nuevo León’ del cronista Israel Cavazos Garza, en el cual se hace mención a un extracto del acta de fundación, donde se habla que Diego de Montemayor se ceñía en todo a las Ordenanzas de Poblaciones Nuevas promulgadas por Felipe II en 1573.

Por su parte, el historiador Leonardo Martínez Hernández, ex jefe del Archivo Histórico del municipio de Monterrey, menciona que el acta sí existió, sin embargo se desconoce su paradero, comparte la opinión de Juan Manuel sobre la existencia de varios testimonios, pero que el acta como tal no existe; comenta que lo que sí hay es una copia, la cual se encuentra en el Archivo Histórico de Nuevo León.

VAMOS POR LA COPIA
César Morado, coordinador del Archivo Histórico de Nuevo León, menciona que efectivamente, lo único que queda del acta de fundación de Monterrey son testimonios y dos copias, una de ellas fechada en 1819 y la otra de 1856, ambas disponibles al público dentro de las instalaciones del Archivo.

Morado explica que una de las probables razones para la desaparición del acta original se debe a una gran inundación ocurrida en 1611, la cual destruyó la ciudad que en ese entonces se encontraba en la esquina noroeste de la calle Zaragoza y 5 de Mayo, posteriormente escribanos de esa época hicieron copias del acta de fundación. El Coordinador menciona que algunas pueden estar en algún rincón del mundo, mientras que al menos dos forman parte de los 27 millones de documentos antiguos con los que cuenta el recinto.

Copia del acta de fundación de Monterrey del año 1819.

Resguardadas en una caja de plástico color negro se encuentran las copias del acta de Monterrey, bajo el sello del Rey de España, Fernando VII, el acta de 1819, narra en letra cursiva lo siguiente:

“En el nombre de Dios Todopoderoso y de la bienaventurada Santa María siempre Virgen y Madre de Dios y Señora Nuestra”.

Para César Morado, Monterrey es una de las pocas ciudades que tiene un acta “bellamente redactada”, por un escribano, Diego Díaz de Berlanga, a quien califica como un auténtico poeta.

Asimismo, menciona que el contenido de la copia del acta de fundación, es un acto de fe, en el que su fundador, Diego de Montemayor, en medio de la pobreza, donde los primeros pobladores no tenían los recursos para emprender las actividades primarias como la minería, la ganadería, la siembra, él pensó en grande y declaró que Monterrey se convertiría en una ciudad importante.

Copia del acta de fundación de Monterrey del año 1819.

Diego de Montemayor, en un acto de fe, declara que esta será una ciudad. Que esta será la capital de un reino, que esta será una ciudad importante y eso me parece un acto de fe suprema y un acto de lucidez”, mencionó.

César Morado reitera que el acta original de la fundación de Monterrey desapareció, para él sólo hay copias esparcidas alrededor del mundo, algunas probablemente estén en España, y rescata que aunque no se tiene el documento original en físico al menos se cuenta con su contenido íntegro.

Después de 419 años de la fundación de Monterrey, el acta original redactada por Diego Díaz de Berlanga sigue sin aparecer. César Morado menciona que se han realizado muchas investigaciones al respecto, pero hasta la fecha nadie ha dado con ella.

“Yo creo que hay muchos investigadores trabajando sobre el tema. De haber existido ya la hubiéramos encontrado, y el que la hubiera encontrado tendría en sus manos el hallazgo de su vida”, finalizó.