ALEXANDRA AMAO
4 de febrero de 2017 / 04:43 p.m.

MONTERREY.- Sin importar la lluvia y el frío que se registró desde anoche, los regiomontanos respondieron favorablemente a la aplicación de la vacuna contra la influenza en los diferentes módulos de la ciudad que fueron instalados para ofrecer el servicio.

Cargados con suéter, chamarras y hasta impermeables, niños y adultos decidieron levantarse temprano para cumplir su objetivo.

"Más vale venir aunque sea con poquita lluvia para cuidarnos de la enfermedad porque luego el medicamento sale más caro", dijo un padre de familia.

Y aunque las condiciones climatológicas se antojaban para no salir de casa, los padres de familia lograron la misión que solo les tomó algunos minutos.

Por miedo a las agujas, a los más pequeños les costó un poco de trabajo aplicarse la vacuna, pero al final de cuentas pusieron de su parte.

"No quería ponerme la vacuna porque me dolió poquito pero la gente debe venir a vacunarse", dijo una niña de seis años.

Conforme pasaban las horas, se superaban las 90 aplicaciones

"Tenemos capacidad para poner 200 vacunas que en los últimos días que nos hemos instalado si se nos han terminado muy rápido y nos vamos antes", comentó una enfermera.

Sin duda este sábado de descanso fue bien aprovechado por los regios quienes antes de realizar cualquier actividad decidieron tomarse tiempo para el cuidado de su salud.