MARCELA PERALES @marce_reportera
8 de noviembre de 2016 / 08:58 a.m.

MONTERREY.- ¿Te has percatado del número de grupos de chat a los que perteneces?, ¿has contado los mensajes que envías a diario, o te has dado cuenta si realmente son indispensables?

Al ser parte de la rutina pasan desapercibidos, pero la realidad es que la mitad de estos mensajes no son tan necesarios como parecen, así lo afirman diferentes especialistas que señalan que el enviar mensajes de texto constantes obedece en muchas ocasiones a una costumbre y no a una necesidad.

El Instituto de Salud Mental estima que las personas reciben y responden de 100 a 200 mensajes diarios. La población vulnerable, llega a recibir hasta 300 o más.

El envío constante de mensajes puede provocar a la larga el Síndrome del Túnel Carpiano, que impide la movilidad y fuerza de manos y dedos, así lo explica el traumatólogo Andrés Acosta.

“Es básicamente el daño del nervio mediado a través del túnel por donde pasa a la altura de la muñeca, es un túnel muy estrecho por los tendones y las estructuras que lo rodean formando el túnel al momento que existe un traumatismo o eventos traumáticos repetitivos de forma pequeña y crónica. Inflaman este nervio y al verse inflamado se ve comprimido”, dijo.

“Al presentar la compresión este nervio empieza a desarrollar esta enfermedad que es crónica y empieza de una manera gradual, con síntomas muy leves y van a ir incrementando su intensidad”, agregó.

María del Rosario de León pasa los 60 años de edad y recién fue operada del Síndrome que padecía en las dos manos.

Ella trabajó durante más de 15 años con tecnología, cuatro computadoras a la vez y atendiendo el teléfono.

"Yo mis manos ya no las podía manejar, todo era dolor para mi. Levantar una bolsa, hacer cualquier cosa en la casa, agarrar un trapeador, una charola o platos pesados, yo no podía, porque me dolían mucho mis manos", contó María del Rosario.

“Cuando me operaron la mano el doctor me dijo es que tienes un nudo aquí, está todo mal. Estás mal, mal, mal, tus manos están mal. Entonces eso fue lo que me dejó la computadora", dijo.

Especialistas señalan que este síndrome comienza a desarrollarse de los 25 a 30 años y se manifiesta hasta después de los 60.

Estiman que el del 1 al 3 por ciento de la población lo padecerá en algún momento.