DENISSE MESTA
19 de abril de 2016 / 08:07 a.m.

Monterrey.- El noviazgo es considerado como una de las etapas transitorias más bonitas entre un hombre y una mujer, con la cual se tiene la oportunidad de conocer a la pareja más a fondo, pero en muchas ocasiones dentro de estas relaciones se sufre violencia.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, tres de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo, el resto lo mantiene en silencio al considerar que estas son conductas normales, que no aumentarán y no se atreven a denunciar.

En el caso de México nueve de cada diez mexicanas de entre 12 y 19 años han sido agredidas durante el noviazgo.

La violencia en las relaciones sentimentales se refiere a todo daño físico, emocional o sexual con el que se busca mantener el control en la otra persona. Al principio la violencia podría iniciar con un comentario incomodo, subir a un jaloneo y terminar en los golpes o situaciones más peligrosas que acabarían en tragedia.

De acuerdo a estudios realizados por la OMS, la edad en que son más vulnerables a la violencia es en la adolescencia.

La encuesta nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares arrojo que el 46.1 por ciento de las mujeres entre 15 años y más han sufrido incidentes de violencia de pareja a lo largo de sus relaciones. El 13.5 por ciento de las mujeres de 15 años confesó haber sufrido violencia física que les provocaron daños permanentes o temporales.

Algunos comportamientos que podrían alertarnos que nuestra pareja es violenta son: controla todo lo que haces y exige explicaciones; quiere saber con lujo de detalles a dónde vas, dónde estuviste, revisa tus pertenencias, limita y trata de acabar la relación que tienes con los parientes, los amigos, los vecinos; vigila, critica o pretende que cambies tu manera de vestir y de peinarte.

En la mayoría de los casos la pareja no se percata que está siendo violentada ya que hay factores que forman parte de la etapa de enamoramiento que impiden ver la situación en la que se encuentra, por lo que el primer paso para identificar una relación violenta es analizar cómo nos sentimos con nosotros mismos y la otra persona.

Si se vive dentro de una relación violenta o potencial a serlo se debe de pedir ayuda a alguien de confianza para cesar la violencia e iniciar una terapia que ayude a sanar las heridas ocasionadas por esta relación.