LOURDES SOLER 
15 de mayo de 2017 / 06:41 a.m.

MONTERREY.-  Aún con huellas visibles por las lesiones que sufrieron durante y después del Clásico 112, tres aficionados de Tigres acudieron este domingo al Centro de Orientación y Denuncia (Code) de Guadalupe a presentar una denuncia en contra de quien resulte responsable y del Club de Futbol Monterrey.

Cada uno de los aficionados platicó como fueron víctimas de los fanáticos rayados, el primer caso fue el de Alán Pecina, quien fue golpeado hasta quedar inconsciente en el puente que conecta al estadio con la Expo Guadalupe.

Otros dos afectados fueron, Tadeo Cuevas y Paúl Ramírez, quienes indicaron que fue mucho antes de que terminara el partido cuando fueron agredidos hasta con con cintos y hebillas por un grupo de simpatizantes rayados.

Ambos platicaron que escucharon como un hincha le pedía a un elemento policíaco que se retirara para agredirlos.

Los afectados coincidieron en que la seguridad brilló por su ausencia.

El código penal marca que aquellos aficionados que protagonicen riñas durante o después del juego serán castigados hasta con cuatro años de prisión y serán vetados hasta por seis años de los recintos, desafortunadamente, esta ley hasta ahora no ha sido aplicada.

Ante esto los afectados exhortaron a los otros aficionados Tigres a interponer la denuncia correspondiente.