5 de febrero de 2014 / 12:53 a.m.

Monterrey.- La violencia afuera o dentro de los estadios debe detenerse por parte de las autoridades, quienes deben tener un control más eficiente sobre los aficionados y quien agrede a otro es porque tiene alguna carencia, dijo el arzobispo de Monterrey.

Rogelio Cabrera López, emitió su opinión al conocer la agresión que sufrió un aficionado de los Tigres por parte de otros de los Rayados del Monterrey, dejándolo lesionado.

Aunque el clásico 102 jugado en el estado del Tecnológico quedó empatado a cero goles, esto poco les importó a algunos de los aficionados, quienes fácil burlaron el cerco de seguridad que impuso la policía tanto municipal como estatal, para lograr su cometido y enfrentarse a golpes.

"El que alguien porte una camiseta diferente al equipo que esa persona le va, no es algo que sea para agredirlo, creo que el agresor tiene alguna carencia, no tanto los equipos que inciten, sino algunos aficionados que no controlan sus impulsos.

"El deporte es para disfrutarse, para ir en familia, pero al ocurrir esas agresiones pues simple y sencillamente es para que las familias se alejen de los estadios", expresó.

Cruz Alvizo Domínguez, aficionado de Tigres, fue presuntamente agredido por Ricardo Calderas Guevara y otras personas, aunque se señala directamente al ya mencionado.

Hasta el momento, el lesionado permanece internado en el Hospital de Zona número 21 del IMSS.

Sin embargo, de nada han servido los operativos policiacos o hacen falta policías en este tipo de eventos como el clásico regiomontano.

IRAM OVIEDO