JOEL SAMPAYO CLIMACO
22 de mayo de 2017 / 11:12 a.m.

ESPECIAL.- Como oasis emergiendo en un polvoso desierto, manchones verdes marcan el sitio donde existían algunos islotes en la presa de la boca que. Hoy, convertidas en penínsulas, sirven para ilustrar el dramático descenso de sus aguas que se encuentra en su nivel más bajo del presente siglo.

Uno de los más conocidos sitios de paseo de los regiomontanos se ha convertido en una desolada llanura al quedar a la mitad de su capacidad de almacenamiento por los extraordinarios bombeos de agua para sustituir la suspensión de operaciones de la presa cerro prieto en linares por trabajos de reparación en el acueducto.

Este lunes la boca llegó al cincuenta por ciento de su capacidad, y aunque el director de agua y drenaje de monterrey prometió que las extracciones dejarían de ser realizadas el fin de semana anterior, esto no parece reconfortar a los comerciantes que se ganan la vida en sus riveras.

Mientras tanto, los prestadores de servicios turísticos, como las embarcaciones, han debido expandir sus sitios de abordaje, debido a que en las zonas tradicionales, frente a la carretera vieja, donde se encuentran los restaurantes, tiene un nivel tan bajo que no alcanzan a navegar con seguridad debido al bajo nivel del fondo.

El área lodoso en las orillas del embalse muestra la rapidez con la que ha estado bajando el nivel. de acuerdo a voceros de agua y drenaje, al entrar nuevamente en operación la presa cerro prieto, este lunes, le sería inyectada agua a la boca hasta dejarla en un 60 por ciento de su capacidad.

El propósito es dejarle un margen de seguridad ante la presente temporada de huracanes y la eventual afectación de uno de estos fenómenos meteorológicos en la región.